Juicio
El acusado de matar con bloques de hormigón a un hombre "sabía, conocía y decidía" sobre sus actos, según los forenses
Los forenses que realizaron una exploración psíquica señalan que el acusado tenía "buen contacto con la realidad" en el momento de producirse el ataque, lo que debilita la teoría de su defensa de un posible colapso mental


Actualizado el 04/11/2026 a las 18:17
Los forenses que hicieron una exploración psíquica a S.A., el hombre acusado de matar con bloques de hormigón al hombre con el que convivía en un cortijo de Tarambana, en El Ejido (Almería), en julio de 2025, han rechazado que presentara algún tipo de alteración en el momento de los hechos que le llevara a perder el control de sus actos.
"Sabía, conocía y decidía libremente", han apuntado tras asegurar que el acusado, para el que la Fiscalía pide 15 años de prisión por un delito de homicidio, tenía "buen contacto con la realidad" en el momento de producirse el ataque, lo que debilita la teoría de su defensa ante un posible colapso mental o actuación bajo un miedo insuperable.
Los peritos que han declarado durante la segunda sesión del juicio con jurado que se celebra en la Audiencia de Almería han dado cuenta también de la muerte de la víctima a partir de un conjunto de factores, en especial por traumatismo craneoencefálico a partir de dos golpes otorgados "con un instrumento fuerte" que dieron lugar a una hemorragia cerebral.
Las médico-forense que exploraron el cuerpo también han apuntado otro tipo de lesiones compatibles con un enfrentamiento entre el acusado y la víctima, que también presentaba un colapso pulmonar y otras heridas en el cuello, estas últimas, sin riesgo vital.
Los especialistas han reconocido las relevantes heridas que mostraba también el acusado a consecuencia de las acometidas con cuchillos que se realizaron mutuamente la víctima y el acusado, aunque han descartado que la herida que presentaba en el tórax supusiera un riesgo vital inmediato.
A tenor de las pruebas, la Fiscalía ha elevado a definitiva su petición de 15 años de prisión y el pago de una indemnización de 100.000 euros a los familiares de la víctima, mientras que la acusación particular ha agravado tal petición al ver los hecho constitutivos de un delito de asesinato.
Las acusaciones sostienen así que el acusado no actuó únicamente a modo defensivo sino que, con su acción, trató de asegurarse la muerte de la víctima, 30 años mayor que él, a la que persiguió por el cortijo hasta darle alcance para, finalmente, acabar con su vida a golpes con pesados bloques de hormigón.
En esta línea, el Ministerio Público ha recordado que en las semanas previas al crimen el acusado había sido condenado por amenazar de muerte a la víctima si no abandonaba el cortijo que compartían.
Por su parte, la defensa, que ha pedido la absolución de su patrocinado, ha cuestionado esta versión de los hechos y ha incidido en el relato del acusado, quien aseguró que fue la víctima el primero en atacarlo mientras que él descansaba, lo que le llevó a intentar escapar de la finca. El juicio ha quedado visto para la deliberación sobre el objeto de veredicto.