Accidente ferroviario
El trabajo que pone rostro a la catástrofe
La labor contrarreloj de los forenses hace que los nombres de los fallecidos empiecen a conocerse en sus pueblos natales, muchos de ellos de la provincia de Huelva. Este martes se terminaron las autopsias de 38 fallecidos, a los que se sumaron 4 más


Publicado el 21/01/2026 a las 05:00
Aparecían en las fotos abrazadas y sonrientes. Ana Martín Sosa y Josefa Sosa Casado estaban entre las personas desaparecidas en las primeras horas posteriores al choque de trenes en Adamuz. La peor noticia se confirmó este martes. Ambas habían fallecido en la tragedia, según confirmó el Ayuntamiento de Isla Cristina (Huelva), donde ambas vivían. La noticia llegaba al consistorio de la mano de los familiares directos de las víctimas, que habían divulgado sus imágenes al día siguiente del accidente fatal .
Las dos víctimas, que viajaban de Madrid a Huelva, eran amigas del cantante Manuel Carrasco, que se hizo eco de la tristeza en sus redes sociales: “¡Qué pena más grande, dios mío! Me acabo de enterar que la Pepi y la Ana, madre e hija, de mi pueblo Isla Cristina, a las que conozco de siempre, están entre las víctimas de este horror de accidente. Cuánto lo siento, amigo Carlos, cuánto lo siento. Te abrazo fuerte a ti y a toda tu familia”.
Días de luto
Este martes a primera hora también se confirmó la muerte de otros viajeros. Una es Miriam Alberico Larios, una joven de 27 años que viajaba sola en la ruta que realizaba el Alvia desde la capital del país. Oriunda de Lepe (Huelva), su fallecimiento fue confirmado por la Hermandad Matriz de Nuestra Señora la Virgen de la Bella. En Lepe se decretaron tres días de luto oficial por ella y otro vecino, Andrés Gallardo, un profesor que viajaba en el grupo de opositores a Ayudante de Instituciones Penitenciarias. Al igual que Ricardo Chamorro, otro profesor fallecido en el accidente, acompañaba a sus alumnos del examen realizado en Madrid.
En el grupo de opositores, compuesto por más de una centena de almas, se encontraba Eduardo Domínguez, que presentó su examen en Madrid. Tenía 54 años y era natural de la localidad onubense de Gibraleón. De allí era también José María Martín, de 37 años y que pertenecía a la Hermandad Servita Santo Entierro , donde era un costalero “activo e implicado”, publicaron este martes sus compañeros cofrades.
Del mismo modo, a lo largo de la mañana se conoció la muerte del médico Jesús Saldaña, nacido en Málaga hace 30 años. Era cardiólogo en el madrileño Hospital de La Paz, e iba de regreso a su puesto de trabajo después de pasar unos días en su tierra.
El nombre de todos los fallecidos no ha trascendido, pero sí se conocen sus historias. Fue el caso de otro vecino de La Palma del Condado, también municipio de Huelva, que era un jubilado del sector bancario. Su esposa, profesora jubilada y jefa de estudios de un instituto, no se encuentra en las listas de heridos ni de muertos. Su paradero era desconocido a última hora de este martes, al igual que el de Rocío Díaz Rodríguez, vecina de Punta Umbría.
El Instituto de Medicina Legal de Córdoba terminó este martes de hacer las autopsias de “todos los cuerpos recibidos tras el accidente de Adamuz” hasta medio día. Fueron un total de 38 cadáveres, contando el que llegó la madrugada del martes. A estos, se sumaron cuatro más durante la tarde, con lo que la cifra final ascendió a 42. Los forenses practicarán la autopsia a todos los fallecidos. “El total de personas plenamente identificadas por el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil asciende a 25”, informó el Centro Integrado de Datos (CID) en un comunicado a última hora de este martes. “Todas ellas han sido identificadas a través de las huellas dactilares”, concretaron. El equipo ha estado formado por 27 médicos y técnicos forenses, que se han desplazado desde lugares como Jaén, Granada, Sevilla y Málaga y que se unieron a la labor junto a sus colegas de Córdoba. Su labor ha sido “tanto en levantamientos como en la realización de autopsias”. En el operativo además estuvieron 32 miembros del servicio de criminalística expertos en identificación lofoscópica y genética de la Guardia Civil.
Natividad de la Torre, la abuela que viajaba con su hijo y tres nietos
Por descarte, debido a que las personas hospitalizadas están identificadas en su totalidad, según las autoridades, se conocen los nombres de más víctimas. Son los “desaparecidos”, cuyos cuerpos todavía no tienen nombres, a la espera de las pruebas de ADN. Sus familiares y las autoridades y organizaciones de sus comunidades empiezan a reconocer las pérdidas. Es el caso de Natividad de la Torre, que había visitado Madrid con tres nietos, Fidel, Carlota y Guillermo, y uno de sus hijos, Luis Carlos.
Los cuatro están fuera de peligro pero Luis Carlos requirió una hospitalización en el Reina Sofía de Córdoba después de haber sido rescatado del amasijo de hierros en una operación que duró casi dos horas. La nieta, Carlota, fue operada por una fractura. Los cinco iban en el primer vagón del tren de Renfe, el que saltó por los aires tras el impacto. Natividad tenía 79 años, vivía en Huelva y estaba haciendo turismo de fin de semana en la capital con sus familiares. Era voluntaria católica, según publicó este martes la prensa onubense, y deja tres hijos y seis nietos.
Esta familia estaba vinculada a varias cofradías de Huelva, como la Venerable Hermandad de la Redención. Otro de sus hijos, Fidel Sáenz de la Torre, envió un mensaje a sus allegados, con la noticia: “Mi madre está con el amor de su vida, Jesús de Nazaret”. Fueron varias las asociaciones cristianas las que lamentaron la muerte de Nati, cuyos restos fueron recuperados del vagón en ruinas el lunes por la noche. La Hermandad de la Lanzada dijo sentir “un enorme dolor y una profunda desolación” por la “madre que fue de nuestro hermano y miembro del equipo de capataces del Santo Cristo de la Preciosa Sangre”. Relacionada también con Gibraleón, la Asociación de Obras Cristianas mantuvo que “su vida ha sido un testimonio constante de amor”.