Sucesos

23 años de cárcel para la joven que degolló a su hija recién nacida para ocultar su embarazo

La condenada por asesinato confiesa que le seccionó el cuello tras el parto para que su familia no se enterara

Ciudad de la Justicia de Valencia
AmpliarAmpliar
Ciudad de la Justicia de ValenciaEFE
Ciudad de la Justicia de Valencia

CerrarCerrar

Agencia Colpisa

Publicado el 19/12/2025 a las 11:41

¿Qué puede llevar a una joven sin aparentes problemas mentales a degollar a su propia hija recién nacida? Es una pregunta que quedará sin respuesta ante la sinrazón del peor crimen que una persona puede cometer. La hipótesis principal, ocultar su embarazo, que hasta ese momento había mantenido en secreto ante familiares y amigos. Ese parece ser el móvil del infanticidio ocurrido el 19 de febrero de 2024 en Palma de Gandia tras la confesión en el juicio por conformidad de la acusada. La joven, que tenía 22 años en el momento de los hechos, ha aceptado una condena de 23 años por un delito de asesinato.

La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia ha condenado por sentencia in voce este miércoles a N. F. J. como autora del asesinato de su hija recién nacida, con la circunstancia mixta de parentesco. Si bien por el tipo de delito, asesinato sobre víctima especialmente vulnerable, cabía la posibilidad de la prisión permanente revisable, el reconocimiento de hechos de la acusada y el acuerdo de conformidad alcanzado por su defensa le permiten evitar la máxima pena que contempla nuestro Código Penal.

El crimen se produjo la tarde del 19 de febrero de 2024 cuando la condenada, que tiene ahora 24 años, dio a la luz a una niña de 3,230 gramos de peso y 52,5 centímetros de estatura en el domicilio familiar, situado en el municipio de Palma de Gandia. La acusada había ocultado a todos (padres, hermanos y amigos) que estaba embarazada pese a su avanzado estado de gestación.

Y así pretendía que siguiera siendo, un secreto. Pero para ello, la pequeña recién nacida le suponía un estorbo en sus planes. De ahí que, según ha quedado probado, al comenzar a sentir los dolores propios de un parto, se dirigió al cuarto de baño de su vivienda portando un cuchillo de cocina de trece centímetros de hoja, con la intención de deshacerse de su propia hija si esta nacía viva.

En el momento de cometer el brutal crimen la joven se encontraba sola en casa, ya que sus padres habían salido a dar un paseo. Según la confesión de la propia acusada -quien durante la fase de instrucción se había negado a declarar-, nada más nacer la bebé, "con ánimo de acabar con su vida" le seccionó el cuello con el citado cuchillo de cocina.

NACIÓ VIVA

Los informes forenses de autopsia realizados en el Instituto de Medicina Legal de Valencia determinaron que la niña nació viva y la muerte se produjo por insuficiencia cardiorrespiratoria aguda tras ser degollada. Como es obvio, al tratarse de una recién nacida la pequeña no tenía posibilidad alguna de defenderse, así que la alevosía del ataque -y por lo tanto el delito de asesinato- no admitía discusión alguna.

Tras degollar a su hija, la joven escondió el cuerpo de la niña en un armario del baño tras envolverlo con toallas y meterlo en una bolsa de plástico junto a la placenta. Se desconoce si su intención era deshacerse posteriormente de la bebé y de las pruebas del parto, para tratar de seguir manteniendo oculto su embarazo.

No obstante, fruto del sangrado que presentaba la ahora asesina confesa, por un derrame vaginal, su madre al verla en ese estado la acompañó a Urgencias del Hospital de Gandia, sin saber en ese momento tampoco que había dado a luz a una nieta que ni siquiera sabía que estaba en camino. La puerta para seguir manteniendo el secreto y su horrendo crimen se desvanecía.

Tan pronto como fue explorada por los médicos, los facultativos detectaron que se trataba de un parto en domicilio sin asistencia sanitaria. Como manda el protocolo ante este tipo de casos, dieron traslado a la Guardia Civil, que acudió esa misma madrugada a la vivienda de Palma de Gandia, acompañados de una ambulancia del SAMU.

SIN TRASTORNOS MENTALES

El hallazgo, estando presente el padre de la joven, confirmó los peores temores, la recién nacida estaba muerta en el armario, dentro de una bolsa de basura junto a la placenta, y presentaba lesiones evidentes y externas de violencia. Un corte en el cuello que posteriormente confirmó la autopsia como causa del fallecimiento.

La detenida, que ingresó en prisión provisional y ahora deberá cumplir 23 años entre rejas, fue examinada por los médicos forenses de la Unidad de Psiquiatría, quienes no encontraron patologías mentales ni ningún indicio de que en el momento de la comisión del delito tuviera afectadas sus facultades y capacidades volitivas e intelectivas. Por ello no se le contempla ningún tipo de atenuante. La sentencia y su confesión prueban que era consciente de sus actos, por más horribles que sean.

Etiquetas:

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora