Patio de caballos
Un rabo, 16 años después
El rejoneador estellés Guillermo Hermoso de Mendoza se coronó en la plaza de toros de Pamplona con 3 orejas y 1 rabo. El último lo había cortado su padre en 2009


Publicado el 07/07/2025 a las 16:52
El 6 de julio de 2009, el rejoneador estellés Pablo Hermoso de Mendoza cortó 3 orejas y un rabo en la Feria del Toro de Pamplona. Este 6 de julio de 2025, exactamente 16 años después, su propio hijo Guillermo repitió la gesta, especialmente tras la enorme faena ejecutada con el sexto toro de la tarde, que provocó el éxtasis en la plaza y acabó coreando su nombre.
“Estoy feliz, ha sido mi tarde soñada aquí. Se me había resistido muchas veces matar bien los toros, y hoy ha sido mi verdadera comunión con Pamplona, con mi plaza, con mi gente”, reconocía el joven Guillermo Hermoso de Mendoza, sonriente, antes de salir a hombros y tras una vuelta al ruedo junto al mayoral de El Capea en la que besó la arena.
Antes de la corrida en la que se consagró en Pamplona, en la que era su cuarta actuación en la feria sanferminera, reconocía llegar “con ilusión y responsabilidad”. “Es nuestra casa y hay que estar a la altura. Uno nunca se acostumbra a estas grandes citas, y en una fecha además tan significativa para nuestra familia, siempre acompañando a nuestro padre”, confesaba.
Cortó otra oreja el rejoneador de Noáin Roberto Armendáriz, que lucía una chaquetilla con la silueta de San Fermín bordada en la espalda. “Llego como siempre, con mucha ilusión y ganas de tener una tarde pletórica, sobre todo para corresponder a la afición que nos espera y apoya tras tantos años”. Era para él su primer festejo de una temporada en la que tiene 20 corridas atadas. “San Fermín es siempre para mí la fecha clave”.
Con su primer toro se vio bien. “Lo he cuajado, la pena que lo he pinchado un par de veces, pero ha sido una faena para mí muy redonda”. Y sobre el segundo, refirió que se trató de un toro más complicado. “Pero ha sido una faena también buena y he podido arrancar ahí una orejilla”.
Por su parte, la francesa Lea Vicens se fue de vacío. Era la primera mujer matadora de alternativa en la Feria del Toro, si bien ella en todas las entrevistas quitaba peso a ese hecho: “No me veo como mujer torero, soy un torero”. Brindó al cielo su primera faena, dedicada a Rafael Peralta, su mentor fallecido esta semana.
“Es increíble el ambiente, como me ha acogido el público. Me quedo maravillada. La sensación ha sido extraordinaria. Una pena el último tercio, que he fallado con la espada, he pinchado y me ha quitado la oportunidad de puerta grande”, dijo al final.
Un 6 de julio sin (y con) Pablo
No saltó al ruedo, pero sí estuvo en la plaza. Habitual desde hacía décadas cada 6 de julio (de sus 35 actuaciones en Pamplona desde 1989, un total de 25 fueron ese día), el rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza, que se despidió de la Feria del Toro el pasado año al retirarse, estuvo arropando a su hijo Guillermo. “Lo he vivido prácticamente con los mismos nervios e intensidad, porque indudablemente viene mi hijo y es como si viniera yo. Y los entrenamientos han sido igual, la misma tensión, las mismas ganas de llegar a Pamplona con todo ajustadísimo para intentar que se pueda dar lo mejor de nuestra cuadra y de nosotros mismos. Y al mismo tiempo, con las ganas de vivir este momento del relevo, con el deseo de que la gente siga disfrutando de esta nueva etapa y teniendo la corrida de rejones como una de las importantes de la feria”, decía.
Pero no todo fue igual. “Lo único que he hecho diferente este año es que no me he tenido que cuidar. He montado lo que me ha dado la gana, hasta últimas horas del día. Antes tenía que dormir bien, comer mejor... Ahora todo eso no me preocupa”, comparaba.
Su última corrida en activo como rejoneador fue en Querétaro, México, el pasado 30 de marzo. “Pero días antes, mi última gran despedida en ese país fue en Guadalajara, Jalisco, algo al nivel de la de Pamplona de 2024”, refería.
Adelantaba asimismo que tiene sobre la mesa “algún proyecto como hacer quizá gira por Estados Unidos”. “Mi buen amigo Pepe Aguilar, cantante de rancheras, me ofreció hacer una cosa conjunta. Se titularía Entre dos mundos y sería una fusión entre tradiciones, cultura, gastronomía de España y México... Estoy preparando caballos por si se le da forma”.