Concierto
Merina Gris desafía al calor con una descarga de "pop violento"
La banda guipuzcoana deleitó a la Plaza del Castillo con su pop alternativo
Actualizado el 13/07/2026 a las 07:23
A las once de la noche el asfalto seguía devolviendo el calor acumulado durante toda la jornada. Los abanicos no dejaban de moverse, las botellas de agua pasaban de mano en mano y encontrar un rincón donde refrescarse era prácticamente imposible. Pero cuando Merina Gris subió al escenario, el termómetro dejó de importar. La plaza del Castillo cambió el bochorno por el baile.
La banda guipuzcoana, una de las propuestas más personales del panorama musical vasco, desplegó su particular universo sonoro, una mezcla de pop alternativo, electrónica, sintetizadores y una actitud cercana al punk que ellos mismos bautizan como "pop violento". Una propuesta difícil de encasillar que encontró en el público sanferminero el escenario perfecto.
Desde el primer tema quedó claro que había seguidores de la banda, pero también muchos curiosos que se acercaban atraídos por el ambiente. Poco a poco, las primeras filas comenzaron a saltar y cantar mientras el resto de la plaza se iba contagiando de la energía del grupo. La intensidad del directo y la conexión con el público fueron creciendo canción tras canción, convirtiendo la plaza del Castillo en una gran pista de baile. El momento de mayor comunión llegó con algunos de los temas más conocidos de la formación. "Nadie Cuando Lloro", "lilili", "ALMAR" y "Tesla Bat Sutan" fueron recibidas con entusiasmo por una plaza que terminó cantando y bailando al unísono, incluso entre quienes confesaban descubrir por primera vez la propuesta de Merina Gris.
Entre quienes asistían por primera vez al concierto estaban Julio Pérez de la Huerta, de 23 años, y su grupo de amigos, llegados desde Soria para disfrutar de los Sanfermines. Mientras hacían tiempo antes de adentrarse en la fiesta del Casco Viejo, acabaron descubriendo a la banda casi por casualidad. "No los conocíamos, pero la verdad es que su estilo... nos está entusiasmando", comentaba Julio mientras seguía el concierto desde la plaza.
Los tres integrantes de Merina Gris, Sara, Julen y Pascal, se anudaron el pañuelo rojo y gritaron en euskera al unísono: “Eskerrik asko Iruña. Menudo locura estamos viviendo”.
Con una propuesta que combina la experimentación electrónica con melodías pegadizas y una puesta en escena muy física, Merina Gris confirmó el gran momento que atraviesa, conquistando tanto a quienes ya conocían su música como a quienes los descubrieron en una de las noches más calurosas de estos Sanfermines.
