El Cuadernico
Joker, no vuelvas

Actualizado el 11/07/2026 a las 10:53
Se ha aparecido en Pamplona un youtuber de Chicago vestido a la manera del Joker. Lleva los dientes de oro; los naturales se los debieron partir de algún zurriagazo, naturalmente. Va por ahí con el pelo verde, como si fuera un brócoli o algo, aunque, después de cuatro días de Sanfermines, ya no me acuerdo de cómo era la verdura. A Pamplona le pasa que, de pronto, le llama la atención algo y le concede a cualquiera la categoría de personaje. Por ejemplo, a este. Superhéroes o villanos en Pamplona los ha habido de todos los colores desde que Lizaur saltó por el tendido vestido de Superman.
Por todas partes se me aparece el Joker haciendo el tonto, que es lo suyo: delante de las vaquillas o en el silencio de Santo Domingo a las 7:50, cuando no se escucha nada más que el corazón de uno latiéndole en las carótidas.
Ahí va el anormal de este año, que se ha hecho célebre y pasará a la interminable lista de anormales que nos han visitado a lo largo de la historia de esta ciudad y de sus fiestas.
Ahora corre el Joker detrás de un toro por el ruedo. Nunca debiste cruzar a este lado del río Arga. Pareces la elegía de Lorca a Sánchez Mejías, pero al revés. “Por la plaza va el Joker con todos sus muertos”.
Es difícil caer mal en San Fermín, pero está visto que puede lograrse. Porque la fiesta va de tomarse todo en broma, pero solo una cosa muy seria puede permitirse ese lujo. Y, desde luego, no pueden servir de teatrillo a todos los tontilocos que hay en el mundo como tú.
En realidad, el protagonismo de un bobo fundacional como eres demuestra que no has entendido nada de la fiesta. Los Sanfermines van de que todo el mundo pueda ser alguien justamente disolviéndose en la masa y en el anonimato del blanco y del rojo.
Se trata precisamente de ser alguien no siendo nadie y, en esa comunión con el pueblo, encontrar un lugar en el mundo. Créeme: este no es el tuyo.