El baile de la alpargata se baila en zapatillas
Esta verbena matutina tras el encierro en el Nuevo Casino de Pamplona congrega a mil personas cada mañana de todas las generaciones


Publicado el 07/07/2026 a las 05:00
"A este paso, vendrán en alpargatas”, dice con humor el presidente del Nuevo Casino Pamplona, José Luis Pujol Equisóain, que comentó un socio cuando en los años sesenta comenzaron a mezclarse en esta popular verbena tras el encierro los arraigados a la tradición de acudir de traje de gala o vestidos de rojo y blanco. ¿El origen del que después se llamó Baile de la Alpargata? “No hay una fecha como tal, sino una evolución en el tiempo”, dice José Luis sobre una historia que transcurre paralela a los 170 años del casino. Los socios, tras las carreras delante de los toros, iban a desayunar a su sede sobre el Café Iruña de la plaza del Castillo. Con el tiempo, se quiso amenizar un poco este encuentro matutino con música y ya, convertido en tradición, el “protocolo” mandaba ese ir bien vestidos que comenzaron a transgredir los mozos que corrían el encierro y no tenían tiempo de pasarse por casa antes de acudir al casino. “Y alguno tuvo la ocurrencia de llamarle el Baile de la Alpargata”, dice el presidente.
Este desayuno -generalmente chocolate con churros- acompañado de música en vivo gracias a las orquestas comienza sobre las ocho y media de la mañana y termina una hora después. “No creo que haya en España otra verbena tan madrugadora. Las orquestas que vienen por primera vez preguntan por la costumbre extrañadas por el horario. ¿La música? Pues festiva, con canciones que todo el mundo se sepa y pueda bailar”. Abierta, además, al gusto de cada franja de edad . “Tenemos desde niños con sus padres, muchos jóvenes y personas mayores. El año pasado, a sus 91 años, vino Teresa Aristu Maritorena”, recuerda el presidente.
OCHO INVITACIONES POR SOCIO
¿Y pueden participar gente que no pertenezcan al casino? “Cada socio recibe ocho invitaciones con lo cual se abre mucho el abanico de personas que acceden”. Ese amplio abanico incluye a gente anónima amiga como a caras conocidas que todos los años aparecen a las ocho y media para el baile. “Sí, es habitual encontrarnos a toreros, ganaderos, actores y actrices que hacen funciones en el Gayarre durante San Fermín, deportistas, muchos por cierto, y cocineros. Es el sitio ideal para traer a alguien que has invitado a venirse a Pamplona estos días. Hemos tenido hasta un premio Nóbel con Mario Vargas Llosa”.
Además de la vestimenta, ahora son una marea humana de mil personas vestidas de rojo y blanco - “eso sí, ya pocos verás con alpargatas. La masificación de San Fermín las desaconseja, la mayoría van de zapatillas”- también han evolucionado las consumiciones. “Se empezó con el desayuno, en los setenta y los ochenta iban a la par los chocolates con churros que los cubatas y ahora de nuevo se vuelve a desayuno junto a refrescos y agua. Alguno llega de empalmada y pide alcohol, pero son los menos”
Y del Baile de la Alparga surgió el Premio de la Alpargata al mejor encierro. “También nació de la manera más espontánea. En alguna junta alguien comentó que si nuestro baile estaba ligado a un acto tan popular podríamos entregar un premio. Y así comenzamos en 1999”. Los primeros trofeos que se entregaron eran una zapatilla de bronce obra de Carlos Ciriza, después se cambió a un diseño de David Alegría al que le bautizaron popularmente como rosca y últimamente se entrega el galardón que reproduce unas cintas de alpargata, creación de Iñaki Zaragüeta.