Pamplona
Los fuegos de San Fermín se podrán ver desde la pradera de autobuses, aunque sin césped
La impermeabilización terminará el 15 de junio y se abrirá la explanada durante las fiestas, aunque se cerrará después de los Sanfermines para que la nueva hierba pueda consolidarse


Publicado el 09/05/2026 a las 05:00
La pradera de autobuses, que estos días se está sometiendo a labores de impermeabilización, quedará abierta en San Fermín, según informa el Ayuntamiento de Pamplona. Este enclave de la Ciudadela, situado tras el edificio de la estación de autobuses -entre los fosos y Yanguas y Miranda-, es uno de los espacios que reúne a más público para contemplar los fuegos artificiales durante las fiestas. La empresa que realiza los trabajos debe terminarlos para el 15 de junio. Aunque ver la pradera en su plenitud de césped tardará algunos meses.
“La previsión es realizar la siembra de césped después de San Fermín. Preferimos dejar pasar las fiestas para poder ejecutar una siembra en buenas condiciones y permitir que el césped arraigue correctamente sin sufrir el impacto de miles de personas sobre la pradera recién implantada”, asegura Borja Izagirre (EH Bildu), concejal de Ciudad Habitable y Sostenible.
Dentro de un mes y una semana, el próximo 15 de junio, tiene que estar concluida la impermeabilización de la pradera, una actuación provocada por las continuas goteras en la estación, situada en el subsuelo de la explanada, casi cada vez que llovía. Las primeras goteras comenzaron a registrarse en 2014, siete años después de la inauguración de la nueva estación.
MÁS DE 4 MILLONES
Tras varios recursos de la concesionaria contra el ayuntamiento y sobre quién costea los gastos de la reparación (4,1 millones), el concejal Borja Izagirre declara que es la empresa “la que asume la responsabilidad de la reparación, tal y como establecen las resoluciones judiciales. Es cierto que ha presentado distintos recursos administrativos como mecanismo de defensa frente a posibles sanciones, pero ninguno de ellos ha paralizado los trabajos ni los plazos previstos”, añade el concejal.
Los trabajos, según la descripción del concejal, consisten en rehacer “completamente la cubierta vegetal de la estación para acabar definitivamente con las filtraciones y goteras”. Después de retirarse la tierra, “se comprobó el estado real de la cubierta”, explica Izagirre. “Ahí se vio que la antigua impermeabilización de EPDM estaba muy deteriorada, perforada y prácticamente inservible”, continúa el concejal.
A continuación, se ha trabajado la superficie con la “limpieza, eliminación de aristas, sellado de fisuras y regularización del hormigón existente”. “Sobre esa base se ha aplicado una capa continua de betún modificado en caliente. Encima se han colocado dos láminas impermeabilizantes adheridas, una de ellas específica antiraíz”, explica Izagirre. Además se han colocado placas de EPS -similares a las de poliespán-, un material ligero que cumple dos funciones: reducir el peso de la estructura y proteger la impermeabilización ante futuros trabajos de jardinería.
Todo ello, permitirá que no se formen bolsas de agua en la pradera que se filtren después a la dársena de la estación de autobuses. “Lo que se descubrió durante la obra es que el antiguo sistema estaba mal resuelto: el agua quedaba atrapada sobre la impermeabilización y apenas evacuaba por la red de evacuación”, declara el concejal de Ciudad Habitable.
En todo caso, los trabajos -que el equipo de gobierno consideran un proyecto de ciudad- estarán finalizados para antes del verano y con la explanada abierta durante las noches de fuegos en San Fermín. Y con esta impermeabilización no hay riesgo, al menos inmediato, de daños en la nueva estructura cuando los fuegos artificiales de San Fermín reúna a miles de personas. Tras las fiestas, la pradera quedará cerrada y vallada durante meses.
El olor a estiércol de los últimos días era compost
Las personas que los últimos días hayan caminado cerca de las obras de impermeabilización en la pradera de autobuses, se habrán percatado de un intenso olor a estiércol. “No se trata de estiércol, sino del compost y los materiales orgánicos que forman parte del nuevo sustrato vegetal que se está preparando para la cubierta. El nuevo terreno estará compuesto por distintas mezclas, principalmente compost vegetal y arenas drenantes, para garantizar una buena aireación y evacuación del agua”, explica el concejal Borja Izagirre (EH Bildu). Según precisa el edil, “es normal que durante las primeras semanas este tipo de materiales generen olor debido al propio proceso de fermentación y descomposición orgánica del compost, especialmente con humedad y temperaturas suaves. Desaparecerá con el paso de los días”.