El hechizo de Santo Domingo
Cada año se suceden en la Cuesta las historias de amor y amistad entre amigos, en pareja, de padres a hijos y viceversa


Publicado el 15/07/2023 a las 06:00
Jexus Escudero Zugarramurdi tiene 55 años. Nada más cumplir 16, tal día como este viernes, corrió su primer encierro en Pamplona. Con toros de Miura. Hace de eso 39 años, cuatro décadas casi de viajes cada mañana, de idas y venidas, de nervios contenidos. De afición que es pasión y se contagia. Ahora corre con él su hijo Ander, 26 años y el mismo entusiasmo.


Los dos son de Leitza y siempre se sitúan en Santo Domingo. En la última mañana de Sanfermines, con los Miura a pocos metros, en el sosiego de los corrales, explicaban en la misma Cuesta, donde la raya roja marca la distancia, que corren a pocos metros uno del otro. Mientras el padre estira, el hijo concede cuánto le gusta el encierro. “No salgo de fiesta, prefiero cuidarme y la ropa del encierro la tengo siempre aparte, con el pañuelo de San Fermín que llevo en la muñeca, y el de Leitza al cuello”, apunta. “Y en la carrera siempre miro a los toros, y a mi padre, cuando lo veo, respiro y si un día me dice que no viene, me quedo más tranquilo”, confiesa el hijo. A pocos metros Adrián Cortázar y Maider Urriza. Son pareja. Él, pamplonés de 33 años, es corredor habitual, ella, de Etxauri, de 28, está empezando. “Me estoy quitando el miedo. Poco a poco”, señala ella. Él asiente y le apoya en su intención.