Apunte
Muchos 'ratillas' y poco respeto


Publicado el 14/07/2023 a las 06:00
“Sabía que había ratillas, pero no tantos”. Es la reflexión a pie de vallado y a bote pronto este 13 de julio de Alejandra Irigoyen, estudiante de Periodismo que compagina los Sanfermines con sus prácticas de verano en Diario de Navarra. Y es la mirada de una persona de 21 años que desde niña ha visto encierros en la plaza de Toros y ha pagado por entrar. Son 6 euros. Tres los menores de 12. Poco se puede hacer en Sanfermines por ese dinero. Un viaje dos minutos en alguna barraca cuesta más; no te llega para tomar un combinado ni para un bocadillo. No hay espectáculo tal por ese precio. La puerta de la monumental se abre a las 6.30 de la mañana. Pronto la banda del maestro Bravo ameniza la espera, lo mismo un pasodoble que la kalejira ‘Lesaka’. Y a las 19.700 personas que llenan la plaza les va todo bien, ambientazo de los de guardar y olvidar penas. Todos los días una actuación diferente en el albero y luego están los besos a la cámara, la ola, el lanzamiento de camisetas... y las vaquillas. Pero también están ellos, los “ratillas” que se cuelan en el coso gratis, sin correr el encierro y con vitola de héroes del absurdo. Un obstáculo si algún corredor de los de verdad debe buscar refugio en el callejón. “Si no van a pagar, que no vengan”, sentencia Alejandra. Sabe que el dinero tiene un fin benéfico, la Casa de Misericordia, la que acoge a personas que un día nos llevaron a ver el encierro en la plaza.