El Cuadernico
La voz de la megafonía del encierro


Actualizado el 10/07/2023 a las 07:27
Tenemos la voz del poeta, la voz de ultratumba, la voz de la conciencia y la voz que te habla por megafonía en el recorrido antes del encierro de Pamplona. Anda la gente preguntándose de dónde es que sale esa voz femenina, si serán las musas o acaso el duende del que habló García Lorca en Buenos Aires, que es lo que vive en las últimas habitaciones de la sangre, pero no debe ser, porque el duende rapta al artista en un impulso creativo que viene muy dentro y la voz de las ocho menos diez te dice cosas sobre que no hay que agarrar del rabo a los toros. También te cuenta otras cosas, algo de los fuegos artificiales, del origen de San Fermín y no sé qué otras turras bienintencionadas, pero turras al fin y al cabo.
Auguste Rodin esculpió su ‘Voz interior’, una mujer a la que privó de los brazos y las piernas para que se plegara sobre sí misma. No sé qué forma le habría dado a la voz de la megafonía antes del encierro, yo me la imagino como diciéndome que me meta la camisa por dentro que parezco que salgo de una boda a las cuatro de la mañana o quizás ordenándome que vaya a la ventanilla cuatro donde me darán algún impreso a cumplimentar. Ojalá contara algún chiste cochino, por lo menos echaríamos unas risas o la historia de Carlo Crosta, que se sentó en el lado de la cama que no era y se dio un puntazo en el escroto con un pico de la cama.
La voz del encierro llega desde algún lugar indeterminado, su Valhala sanferminero desde el que te advierte de que no te metas en la cama por el lado que no es para que no te pase como a Carlo Crosta, te da consejos para que en el vermú comas algo sólido o terminarás vueltalaire, te recuerda que tienes que poner una lavadora, que hoy es el cumple de Elenita, que está tan guapa. Y tú allí abajo solo escuchas el pulso en las sienes y la pregunta que llevas haciéndote treinta años de encierros: “¿Qué puñetas hago aquí?”