San Fermín Sí | San Fermín Bai
San Fermín, motor de la fiesta para los trabajadores de Volkswagen Navarra
Los empleados de la línea de montaje hablan de cuáles son sus momentos favoritos de las fiestas
Actualizado el 10/06/2018 a las 06:00
“Os vais a cargar uno de los principios fundamentales de los Sanfermines, ¡el almuerzo!”, exclama, riendo frente a la máquina de café, un operario de la línea de montaje de Volkswagen Navarra. Son las ocho y veinte de la mañana. Faltan diez minutos para que 400 trabajadores del turno de mañana se tomen un descanso de veinte minutos y den buena cuenta del bocadillo.
En esta ocasión, no todos van a poder almorzar con tranquilidad. Un grupo ha aceptado emplear parte de su tiempo para sumarse a la campaña ‘San Fermín SÍ, San Fermín BAI’ de Diario de Navarra, con el objetivo de trasladar un mensaje positivo de las fiestas.
A las ocho y media, se escucha una sirena. Hora del bocadillo. Y como en el primer cohete del chupinazo, el sonido rasga el ‘cielo’ de la nave espoleando a los presentes. Una pantalla en roja al final de la galería de verificación marca un número en lo alto, el 154. Ésta es la cantidad de vehículos que ha salido desde las seis de la mañana de la línea de montaje, aclaran. Un coche cada 55 segundos. “Y todos salen de fábrica vendidos”, precisan.
El 90% de la producción se exporta al extranjero (entre 50 y 60 países). Uno de los puntos más lejanos se localiza en Isla Reunión, en pleno Índico, a 700 kilómetros de Madagascar. Parece increíble que llegue hasta allá el trabajo diario de los 4.883 empleados que conforman esta fábrica, motor económico de Navarra. Solo en el 2017 Volkswagen ha fabricado más de 244.000 Polo (unos 8 millones desde 1983). Sus instalaciones equivalen a 221 campos de fútbol.
Los cerca de ochenta trabajadores convocados se anudan sus pañuelicos al cuello y posan bajo el arco del control ZP6, el lugar de donde emprenden viaje los vehículos una vez verificados. Y todos gritan al unísono “¡San Fermín SÍ, San Fermin BAI!”. Al principio, les cuesta corear el eslogan. Quizá el recuerdo de un buen almuerzo sanferminero les despista. No tardan en entonarse. Entre la gente de este coro improvisado se encuentran dos pura sangre de las fiestas: Francisco Javier Asiáin Martínez, de 58 años, socio desde 1977 de la peña Alegría de Iruña, y Antonio Castillo Noáin, corredor de encierros de 53 años. Ambos desanudan el blanco y rojo del corazón.
Francisco Javier Asiáin luce el ‘pañuelico’ rojo de la peña sobre el azul de 38 años de experiencia. “Para mí Sanfermines es una de las fiestas más alegres y sanas”, asegura serio. Sus ‘momenticos’ se asientan en tres pilares: encierros, almuerzos con la cuadrilla y tardes de toros.
Para Antonio Castillo, San Fermín es la pasión de una tradición adquirida en la niñez. Para este corredor de encierros no deben faltar el chupinazo y la procesión.
Faltan 10 minutos para volver a la cadena de montaje. El marcador ha cambiado de registro. Ahora señala otro número... El 0707.
