Opinión
Punto final a una legislatura fallida
"Para sorpresa de nadie, Sánchez aprovecha su comparecencia para glosar las acciones de su gobierno, arremeter contra la oposición y dejar claro que no abandona el discurso polarizante"

Publicado el 05/10/2026 a las 19:48
España está llamada a las urnas el próximo 29 de noviembre. Después de un fin de semana de especulaciones, el presidente Pedro Sánchez ha decidido poner punto final a una legislatura fallida que llevaba tiempo agonizando entre graves crisis políticas y cercos judiciales. Al Partido Socialista y al entorno familiar del líder del Ejecutivo. En su demoscopia particular, en Moncloa han visto la última ventana de oportunidad en las movilizaciones sociales de estos días y la corriente de indignación en torno al problema de la vivienda para tratar de revertir el batacazo que hoy les pronostican las encuestas. Así lo ha escenificado Pedro Sánchez en su comparecencia de poco más de diez minutos para anunciar la convocatoria electoral. Para sorpresa de nadie, ha vuelto a glosar las acciones de su Gobierno, a arremeter contra la oposición, “la peor que ha conocido nuestra democracia”, y demostrar que va a llevar hasta el último día el discurso polarizante con el que comenzó la legislatura.
Aquel muro que ha pretendido levantar estos años contra la derecha, y en el que ha terminado estrellándole por su propia incapacidad política y los presuntos casos de corrupción que le han rodeado. El problema para Sánchez es que después de ocho años en el poder, a nadie escapa que si ha tenido que dinamitar la legislatura, muy a su pesar, es porque su Gobierno está agotado, incapaz de sumar ni mayorías ni presupuestos. Esa es la incontestable realidad, por más que pretenda enfangarla con un relato tan falaz como poco creíble. Ha entendido tarde y de la peor manera que haberse entregado a Puigdemont sólo para seguir en el poder suponía una hipoteca de la que no iba a poder desprenderse. Los múltiples fracasos y humillaciones a las que los secesionistas le han sometido estos años le han dado de bruces con la realidad. Aún queda mucho para la cita, pero escuchando a los líderes de los partidos, la campaña ya está en marcha. Lo que está por ver es si serán capaces de centrarse en sus propuestas políticas, poner las verdaderas preocupaciones ciudadanas en el centro, que son muchas, y orillar los discursos beligerantes y divisivos.