Editorial
Fortalecerse frente a Putin
Después de otra farsa electoral, el autócrata ruso redoblará los ataques que mantienen en alerta a Europa para que el miedo debilite la ayuda a Ucrania

Actualizado el 21/09/2026 a las 08:35
Tres jornadas de elecciones con la oposición laminada servirán a Vladímir Putin para mostrarse al mundo y ante sus propias élites como un dirigente respaldado por un abrumador apoyo popular. Los 112 millones de rusos llamados a las urnas seguirán después atenazados por la guerra contra Ucrania, el deterioro de la economía y las restricciones en internet. Preocupaciones todas ellas derivadas de la decisión de su presidente de apoderarse del país vecino y del fracaso en doblegar la apuesta de los ucranianos por integrarse en la Europa comunitaria.
Para decenas de miles de rusos, es probable que a la farsa electoral siga la movilización militar. Ya está ocurriendo con miembros de Yabloko, el partido opuesto a la invasión y vetado en los comicios. Sólo Donald Trump atribuye al autócrata del Kremlin una supuesta voluntad de terminar con la guerra, desmentida por las ofensivas cotidianas contra las ciudades ucranianas.
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A medida que se acerca otro invierno, el esfuerzo del invasor se concentrará en destruir la infraestructura energética y las cadenas logísticas para tratar de rendir a los civiles por frío y hambre. De forma simultánea, Rusia se servirá de sus acciones terroristas contra el conjunto de Europa para intentar desatar una paranoia colectiva. El objetivo final de las incursiones de drones, los sabotajes o las interferencias en decisivos procesos electorales como los que vive Alemania o llegarán a Francia la próxima primavera es propiciar, a derecha e izquierda del espectro político del continente, un sentimiento de ‘esta no es nuestra guerra’. Y debilitar el apoyo activo a Ucrania cuando es más necesario que nunca.
Los países de la UE y la OTAN deben fortalecer su unidad y preparación frente a la ambición de Putin. Y, en un momento de ‘shock’ en el suministro energético y precios desbocados, esforzarse en paliar la afección a empresas y ciudadanos. A afrontar una situación tan delicada no ayuda que el gran artífice del caos global, Trump, baraje retirar de Europa hasta la mitad de sus tropas y, a la vez, premie al presidente ultraderechista de Polonia con una nueva base.