Opinión
Sanidad, Educación e Infraestructuras: tres de tres

Publicado el 20/09/2026 a las 05:00
Vamos a pensar que este Gobierno de Navarra no se apoyara en Bildu (es difícil, lo sé). Vamos a pensar que Santos Cerdán no fuera el padre político de todos ellos (difícil con la foto de nuestra Presidenta cuadrándose ante él). Pero bueno, hagámoslo. Juzguemos su gestión en las cosas del día a día y el dinero del que disponen (nuestro, por cierto).
Sanidad. En 2015 el presupuesto de Salud rondaba los 933 millones. En 2026 supera los 1.554. Un 67% más. En junio de 2015 había 54.531 navarros esperando una primera consulta con un especialista. Hoy son 68.004. Otros 10.564 esperan una operación, con una demora media de 119 días. Cuatro meses. Récord.
Otro dato. En 2015 había 40.079 navarros con seguro sanitario privado. Diez años después son 82.561. Más del doble. Las primas pagadas han pasado de 29 a 91 millones. Tenemos 68.000 personas esperando un especialista, cuatro meses para operarse y comarcas con problemas para mantener servicios sanitarios básicos como pediatría. ¿La explicación? “Es que la sanidad es muy complicada”. ¿Y en 2015 con 600 millones menos cada año? Y el problema eran “las tortillas de un huevo”.
Educación. En 2015 Navarra destinaba unos 577 millones a este departamento. En 2026, más de 950. Un 65% más. PISA 2015: Navarra primera de España en Matemáticas y tercera en Lectura y Ciencias. 518, 514 y 512 puntos. PISA 2025: Hemos perdido 57 puntos en Matemáticas, 73 en Lectura y 40 en Ciencias.
¿La explicación del consejero Gimeno? La principal, la inmigración. Puede tener parte de razón, pero imaginen que un consejero de UPN o del PP explicase el deterioro educativo por la inmigración. Manifestación el sábado y portadas llamándole xenófobo. Pero lo ha dicho alguien del “gobierno de progreso”. Circulen.
En Sanidad gastamos un 67% más. En Educación, un 65% más. Igual deberíamos dejar de medir la calidad de los servicios públicos por el dinero que (mal) gastamos y empezar a hacerlo por los resultados. Como se hace en el mundo real.
En cuanto a las infraestructuras, el desastre de gestión (corruptelas aparte) de Belate se estudiará en las Universidades. Intervención frenó un modificado y los servicios jurídicos rechazaron después otra fórmula para pagar 8,3 millones adicionales por la puerta de atrás, echando una bronca al departamento. Punto a resaltar. El Gobierno no ha dejado de pagar ese sobrecoste por “prudencia”, no. No lo ha pagado porque sus propios abogados se llevaron las manos a la cabeza por la manera en que quería perpetrar semejante fechoría.
¿Resultado? La obra lleva tres meses parada, se va a tener que volver a licitar lo que queda, se va a retrasar su inauguración (por lo menos) dos años y nos va a costar bastante más.
Los jueces y la UCO nos dirán si ha habido corrupción en la mayor obra de este Gobierno, pero su manifiesta incompetencia no nos la tiene que demostrar nadie y la vamos a pagar usted y yo. Ahora, a 9 meses de las elecciones vemos a los socios del Gobierno y sus medios afines, hablan de Belate como si fuera la primera noticia que tienen y se llevan las manos a la cabeza. No cuela, puro postureo. Son igualmente corresponsables y culpables.
Sanidad, Educación e Infraestructuras. Médicos, colegios y carreteras. Tres deterioros perfectamente medibles. Tres de tres.
Álvaro Bañón Irujo es economista.