Opinión
El Athletic se pasa de rayas
Osasuna es el club que nos representa y quien tendría el derecho a llevar un mapa de Navarra en su camiseta

Actualizado el 26/05/2026 a las 09:54
El Athletic Club de Bilbao ha presentado su nueva equipación, incluyendo una camiseta que, según dicen, “busca representar la identidad histórica y territorial de la entidad a través de uno de sus símbolos más reconocibles: las rayas rojiblancas”.
Las novedades son, por un lado, siete franjas rojiblancas, que pretenden representar a cada uno de los siete territorios de una quimérica Euskal Herria, y, por otro, la presencia en la parte posterior de una bandera vasca con el contorno de esas siete supuestas provincias vascas, incluyendo a Navarra.
El club bilbaíno ha indicado que la nueva equipación pretende reflejar “una identidad común que conecta pasado, presente y futuro”.
Es remarcable que, a diferencia del escudo de Vizcaya, que se modificó en 1986, el escudo del Athletic aún conserve los dos lobos que representan a la familia López de Haro, fundadores de Vizcaya. Y es que, en junio del año 1300, el Adelantado Mayor de Castilla y Señor de Vizcaya, Diego López de Haro, fundó la villa de Bilbao sobre un pequeño poblado en la orilla derecha de la ría.
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Supongo que al racista y supremacista Sabino Arana no le debía agradar ese recordatorio de sus orígenes “maketos” y, por ello, propuso, a finales del siglo XIX, quitar del escudo oficial de Vizcaya los dos lobos y también un león. Lo logró de forma póstuma, casi un siglo después. Una pena haber quitado a ese león, que hubiera entroncado perfectamente con los leones que amansó San Mamés, martirizado por los romanos en el siglo III. Al parecer, una ermita dedicada a ese santo estaba en las inmediaciones del estadio de fútbol y, por eso, se empezó a llamar “leones” a los jugadores del Athletic.
Otro de los éxitos póstumos de Sabino Arana fue convertir la bandera del nacionalismo vasco de Vizcaya, que el mismo inventó a semejanza de la británica, en la bandera de la futura Comunidad Autónoma Vasca (CAV).
No contentos con eso, sus herederos nacionalistas pretenden ahora imponer esa bandera y el concepto de una Euskal Herria que jamás existió políticamente, a territorios como Navarra y el sur de Francia.
Día sí, día también, el nacionalismo vasco y sus tentáculos deportivos, culturales y periodísticos nos bombardean con mensajes subliminales o directos para decirnos lo que debemos ser los navarros, como es el caso de ese mapa imaginario de la nueva camiseta del Athletic en la que se incluye a Navarra falseando nuestra historia.
A diferencia de nuestros vecinos del norte, los navarros tenemos una bandera realmente histórica, con sus cadenas de la batalla de las Navas de Tolosa de 1212 y con su corona como Reyno que fuimos. Una bandera que nos quieren convertir en una especie de tres en raya, vaciándola de su contenido histórico, que otros envidian por no tenerlo.
La mayoría de los reyes navarros están enterrados en nuestra tierra, pero algunos de ellos se hallan en otros territorios no menos históricos como La Rioja (Nájera), Aragón (San Juan de la Peña) y Castilla que alberga en Oña la tumba de Sancho III el Mayor, el llamado Rex Ibericus. ¿Cuántos reyes navarros yacen en la Comunidad Autónoma Vasca? Ninguno. ¿Qué historia nos quieren contar?
La realidad es que vizcaínos, alaveses y guipuzcoanos se aliaron definitivamente al Reino de Castilla desde el año 1200 porque defendía mejor sus fueros. Esos vascos castellanos (o castellanos vascos) apoyaron a los navarros beamonteses en la guerra civil navarra de finales del siglo XV y en la guerra de principios del XVI, que fue decisiva para la incorporación de Navarra a la corona hispánica. Una corona que permitió mantener nuestra condición de reino hasta el siglo XIX y nuestros fueros hasta la actualidad. ¿Acaso hubiéramos corrido mejor suerte de haber vencido los agramonteses y siendo anexionados, a buen seguro, por la mucho más centralista Francia?
Volviendo a la actualidad, desde Sociedad Civil Navarra pedimos al Gobierno de Navarra, encabezado por María Chivite, que salga en defensa de la identidad de Navarra y que denuncie este nuevo intento de hacer creer a los desinformados que Navarra fue o que debería ser una provincia de un País Vasco que jamás existió.
Y a los dirigentes del Athletic Club de Bilbao queremos decirles que Osasuna es el club que nos representa y quien tendría el derecho a llevar un mapa de Navarra en su camiseta. Ya es suficiente con que nos quiten a los mejores jugadores cada año, porque solo fichan jugadores originarios de lo que consideran sus dominios, es decir, sus imaginarias siete provincias. Que no pretendan robarnos ni el mapa ni la historia. Si como dicen pretenden reflejar “una identidad común que conecta pasado, presente y futuro”, que no se pasen de rayas.
Con tres rayas sería suficiente: sus provincias. Pero si quieren poner otras tres rayas en representación de las provincias francesas, que se lo consulten al presidente Macron, a ver qué les dice. Y si insisten en poner una séptima raya en su camiseta, mirando al pasado podrían decir que representa a Castilla. Mirando al presente podrían decir que representa a la región alemana de Renania del NorteWestfalia, lugar de nacimiento de su próximo entrenador. Y si piensan en el futuro que no cuenten con apropiarse de Navarra.
Eduardo López-Dóriga Enríquez. Presidente de Sociedad Civil Navarra. www.sociedadcivilnavarra.org