El rincón
Llueve sobre mojado
Rodríguez Zapatero es para Sánchez ese tótem político que suma prestigio, pero que si cae, también arrastra la imagen (como Cerdán a Chivite)


Publicado el 24/05/2026 a las 05:00
DEMOLEDOR. Así es el auto del juez de la Audiencia Nacional contra el ex-presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero. Meticuloso, lleno de datos y bien articulado. Desde luego no es un desahogo ni asoma inquina política alguna como en las primeras horas quisieron sembrar numerosos políticos y comentaristas con el fin de desprestigiar y hostigar a la Justicia por el hecho de hacer su trabajo. Eso sí, el auto es tan sólo el inicio de un proceso judicial y el ex-presidente, como todos, disfruta de la presunción de inocencia. Debe ser el juez el que pruebe su culpabilidad.
Una referencia moral. Otra cosa es el terremoto político desatado. Es el primer ex-presidente de la democracia investigado (imputado). Pero es mucho más que eso. Para el PSOE de Pedro Sánchez, Zapatero ha sido una especie de faro moral de la izquierda. La figura a la que recurrir en las horas difíciles y de la que siempre se echa mano para motivar a la militancia. Un hombre atado al concepto de buenismo político, muy ligado a la Venezuela chavista y ahora acusado de cobro de mordidas millonarias por intermediar en temas como el rescate de la aerolínea Plus Ultra. El problema para Sánchez es que llueve sobre mojado. Que es el enésimo caso de acusaciones de corrupción entre personas de su entorno familiar y político. Que sus dos manos derechas en el partido, José Luis Ábalos y Santos Cerdán, han caído con estrépito acusados también de mordidas. Ábalos acaba de ser juzgado en su primer caso y estamos a la espera de la sentencia tras un juicio que ha hecho sonrojar y abochornarse a medio país. Que intentar taponar la herida hablando de casos personales no se sostiene. Que hay un boquete por el que el que se desangra el PSOE de Sánchez y con él, el Gobierno del Estado. Evidente. Es el suma y sigue que va tener continuidad a corto plazo en los tribunales con el caso de su hermano, la sentencia del caso Ábalos, etc.. Rodríguez Zapatero representa para Pedro Sánchez ese tótem político que da prestigio, que eleva; pero que si se cae, arrastra su imagen dada la estrecha cercanía política generada . Salvando las distancias, más o menos como la figura de Santos Cerdán para María Chivite. Añádase otro paralelismo. Tanto Rodríguez Zapatero como Cerdán tenían entre los suyos una fama de escasa preocupación por el dinero y de interés puramente ideológico por la causa socialista. Una percepción que se está derrumbando.
Un año del caso Cerdán. En Navarra, el PSN ya vivió este desconcierto profundo hará un año en pocos días. Llegó con el informe de la UCO sobre Servinabar y sobre Santos Cerdán, que lo llevó a la cárcel poco después por decisión del Tribunal Supremo. De la defensa cerrada de la víspera, se pasó al desmarque poco después. Y luego a la digestión de la noticia. El caso Cerdán dejó noqueada políticamente a María Chivite durante unos meses. Nuevo paralelismo. La reacción tiene visos de ser la misma. Dejar pasar el tiempo y resistir. La presidenta lograba cerrar filas con sus socios (igual que va a intentar hacerlo Sánchez ahora) e, incluso, se planteaba tomar la iniciativa al iniciarse este año. Buscaba un impulso del Gobierno con el cese de Félix Taberna (un incómodo pepito grillo) y la entrada de un fiel escudero, Javier Remírez. El problema es que el impulso de enero, en mayo ha mutado y tenemos una crisis de gestión sin paliativos en las dos áreas principales que administra el Gobierno, Salud y Educación. El desgarro por la Educación. La crisis en esta última, Educación, ha estado a punto de hacer saltar el Ejecutivo. Difícil de entender tanta tensión por un aula en la ikastola de Estella, que era el escollo final. El recorte de aulas en la enseñanza concertada, incluidas ikastolas, ha generado una alta tensión interna. Lo que es evidente es que el consejero Gimeno no midió el alcance de los cambios ni el tsunami que estaba a punto de provocar. Ni Gimeno ni la Presidenta. UPN aprovechó la brecha y ha conseguido que se apruebe su propuesta de ley para aplazar esta decisión. Una derrota en toda regla del PSN que ha constatado de nuevo que Geroa se atreve a dejarles en la estacada. Y que después no pasa nada.
Y una polémica que ha dejado a cada uno en su sitio. Ha reproducido los bloques más tradicionales de la política navarra. La derecha y el centro derecha por un lado (UPN, PP, Vox), la izquierda por otro (PSN y Contigo) y los nacionalistas por el suyo (EhBildu y Geroa). Todo sigue igual.