Opinión
¿Cumpliremos los propósitos?

Actualizado el 09/01/2026 a las 11:47
Hemos iniciado un año nuevo y, por eso, examinamos los 365 días del anterior y proponemos retos para este. Necesitamos hacer balance y plantear los clásicos objetivos para el 2026. Después de observar que las loterías de Navidad y el Niño han pasado de nosotros, ponemos el acento en la salud, factor principal, y en la felicidad. El 75% de los encuestados españoles se muestra encantado con su salud y el 70% se encuentra satisfecho con su vida. El cambio de año nos obliga a repasar nuestro estado personal y nuestra relación con la familia y el entorno, controlando el bienestar emocional con ausencia de estrés, ansiedad y un buen ambiente de trabajo. Todos en la vida acaparamos luces y sombras, por ello no podemos conformarnos con lo conseguido anteriormente; debemos aspirar a mejorar y acumular más aspectos positivos y, por otra parte, disminuir las sombras, los defectos, de cuyas acciones no estamos conformes. Requiere planificación, disciplina y hábitos para llevarlos a cabo, unos a corto plazo y otros a largo. El caer, el resbalar en un determinado momento no tiene que precipitarnos al desánimo, al contrario, es un estímulo para coger carrerilla de nuevo y realizar el salto más largo. Es arriesgado acumular muchos propósitos, porque, con el tiempo, podemos abandonarlos todos debido a nuestra ambición. Es mejor marcarnos pocos y bien seleccionados, que nos ayuden a mejorar como persona. Pueden ser: inscribirse en el gimnasio, senderismo, bicicleta, comer saludable, leer un libro cada dos meses o perfeccionar un idioma; en aspecto de renuncia, alejarse de fumar, dejar de jugar dinero con asiduidad o disminuir los cubatas de fin de semana. Deben ser objetivos sin mucha dificultad para no perder la ilusión. Quizás los más difíciles de cumplir sean los familiares, ya sean de pareja, de noviazgo o de relación con los hijos.
¿ERES SUSCRIPTOR? AQUÍ TIENES MÁS INFORMACIÓN SOBRE ESTE TEMA
Amplía la información sobre OPINIÓN en la edición e-paper de Diario de Navarra, disponible a diario para suscriptores de papel y PDF
Nos aleja las pocas horas que compartimos en el hogar, fruto del estrés, del trabajo o del gusto por la calle; nos ayuda el recuperar espacios reales con la pareja, aunque sean breves; nos refuerza el escuchar al otro sin interrupción, antes de corregir conductas; nos calma el aprender a gestionar las emociones: lloros, enfados, frustraciones. Podemos concluir diciendo que todos tenemos buenos propósitos para el nuevo año 2026. ¿Los cumpliremos? En una reciente encuesta, el 45% de los españoles realiza actividad física (en el gimnasio o en el exterior) varias veces a la semana; el ocio y el tiempo libre ocupan un puesto importante; el 68% de las personas se considera muy satisfecho cuando sale a cenar o a socializar con los amigos; en segundo lugar, a un 66% le agrada el viajar y, finalmente, un 64% se siente feliz al sentarse delante del televisor para ver películas o series. Es importante reflejar que la mayoría de las personas se esfuerza en practicar hábitos saludables con tres mensajes, comer más saludable, hacer más ejercicio y perder peso. Se solicita mayor flexibilidad en el trabajo para compatibilizar con la familia, en horarios, vacaciones y días libres. Por desgracia, una cosa es el propósito, las buenas intenciones y otra, muy distinta, realizarlos, llevarlos a buen puerto. Muchas personas abandonan sus proyectos con el paso de los meses. En un sondeo se destaca que más del 55% deja de cumplir los objetivos a partir del primer mes y solo el 40 % llega al medio año. No perdamos la ilusión y, al menos, inspirados en el mito griego de Pandora, digamos que “la esperanza es lo último que se pierde”. Nos da vitalidad, creatividad y nos ayuda a superar obstáculos.