"Sepamos ya que quien participa de San Fermín Txikito lo hace en una fiesta organizada por quien pide la libertad de los presos de ETA"

Actualizado el 09/09/2025 a las 23:22
Imaginen que en la Feria de Sevilla, en una de sus casetas, se rindiera homenaje a los integrantes de La Manada. Recupérense y piensen ahora que en medio del recinto ferial tiene lugar un brindis en favor de los asesinos de Marta del Castillo. Repugnante, ¿verdad? Ustedes pensarían, con razón, que es una sociedad enferma la que organiza eso, pero también la que lo permite y la que participa, aunque sea por omisión.
Pues en Bilbao, una de las txoznas exhibía este verano camisetas de personajes tan recomendables como Garikoitz Aspiazu (Txeroki), condenado a 377 años de cárcel por múltiples asesinatos. No sólo de él, sino de varios presos (los pocos que quedan) de ETA. Y, además de glosarlos como héroes, se pedía no ya su acercamiento a cárceles de Euskadi, no. Se exigía directamente su salida a la calle.
“Bueno, eso es en Bilbao”. Si no queremos verlo, no lo veamos, pero esto es lo que viene. Corrijo, ya lo tenemos. Desde hace varios años, cada 6 de julio se celebra en la zona del Caballo Blanco de Pamplona un multitudinario brindis “por los presos”. Perfectamente organizado y anunciado. Piensen por un momento en la humillación de las víctimas a quienes se vuelve a agredir.
No hay que ser un adivino para saber que dentro de pocas semanas el programa oficial de San Fermín de Aldapa llevará, como los últimos años, en su portada el anagrama de Etxerat, asociación que pide la salida de los presos de ETA. Tampoco hay que ser muy listo para saber que el Ayuntamiento (que subvenciona a los organizadores) dirá que son “colectivos populares” los que lo organizan, que el PSN se hará el indignado y emitirá una nota de prensa, nota de prensa con la que el alcalde se fumará un puro.
Aquí está la responsabilidad de quien lo organiza (ya sabemos desde hace años de qué palo va) y de quien lo subvenciona, pero ya gran parte de la responsabilidad cae en quien lo tolera o lo ignora y participa.
Quien dice que “no le gusta nada” pero, total, “yo solo voy por ahí a echar un pote”. Bueno, pues que sepamos ya que quien participa de San Fermín Txikito participa en una fiesta organizada por quien pide la libertad de los presos de ETA. Y que no lo esconde, lo pone en la portada del programa para que no haya dudas. Es una pena, pero es un hecho.
La pregunta que te tienes que hacer es: ¿irías tú a tomar algo a una fiesta organizada por quien pide la libertad de los del 11-M? Y la respuesta no puede ser “total, que yo vaya no va a cambiar nada” o “no quiero que se apropien de la fiesta”. Eso es camuflar tu egoísmo y comodidad.
Álvaro Bañón Irujo. Economista