Carta de los lectores
La cuenta atrás de BSH se cruza con los Sanfermines


Publicado el 02/07/2025 a las 05:00
Pamplona se prepara, como cada año, para vestirse de blanco y rojo. El bullicio se nota en cada rincón, los balcones se adornan y el corazón de la ciudad late con fuerza al ritmo del chupinazo que ya se asoma en el calendario. Se acercan los Sanfermines, y con ellos la alegría, la emoción y el orgullo de unas fiestas que nos unen.
Pero, este año, esa emoción viene acompañada de una sombra que no podemos ignorar. Mientras afinamos los pañuelos y ensayamos el “Pobre de mí”, 649 familias viven en una cuenta atrás muy distinta: la del cierre anunciado de la planta de BSH en Esquíroz. Una decisión que no solo deja sin empleo a cientos de trabajadores y trabajadoras, sino que golpea de lleno a nuestra comunidad, a nuestra economía y a nuestro tejido social. No es fácil celebrar cuando una parte de ti está rota. No es sencillo brindar cuando sabes que tantos vecinos y vecinas miran al futuro con incertidumbre, tras décadas de compromiso, esfuerzo y profesionalidad. La misma ciudad que se vuelca en la fiesta es la que ha crecido con esa fábrica, con esas personas que ahora se sienten abandonadas por una multinacional que presume de valores pero actúa con frialdad.
Por eso, en estos Sanfermines, la fiesta no debe ocultar la realidad. Debemos recordar que la alegría compartida también implica solidaridad, y que en medio del jolgorio, hay espacio para el apoyo, para la denuncia y para exigir justicia. Que no nos callen los fuegos artificiales. Que las calles llenas también sirvan para visibilizar lo que está pasando. Porque una ciudad que celebra unida, también debe luchar unida. ¡Gora San Fermín! Y gora la clase trabajadora.