¡Ay, Ramón, Ramón!... Hay olvidos que matan
En todas las horas que ha estado con la presidenta se le había pasado comentarle que su pareja había trabajado, ¡nada menos!, que tres años en Servinabar


Publicado el 19/06/2025 a las 11:12
Con ese tono serio y socarrón que tanto le gusta, respondía la presidenta Chivite a la pregunta de este periódico sobre si temía que futuros audios pudieran implicar a alguna otra persona del partido en este pestilente lodazal que es ya el caso Koldo. “Tendrá que caer quien tenga que caer”, dijo. Y vaya que si ha caído. Ni más ni menos que su mano derecha, el ariete y hombre para todo del PSN, Ramón Alzórriz.
Que se ve que en todas las horas que ha pasado con la presidenta se le había olvidado comentarle que su pareja había trabajado, ¡nada menos!, que tres años en Servinabar. Ya saben, esa empresa implicada en la presunta trama de corrupción destapada por la UCO, y de la que, mira tú, Cerdán sería propietario del 45%. Dice Chivite que Alzórriz no ha cometido ningún delito, ha cometido un error. Ya, ya. Hay olvidos que matan. Ay, Ramón, Ramón... Tantas lecciones desde el púlpito progresista y tanta superioridad moral mira dónde acaba. Al final, la copia mala era él. Pero muy mala.