Cartas de los lectores
Oferta engañosa en Sanidad


Actualizado el 03/06/2025 a las 09:26
Oscura, complicada, difícil, todos estos adjetivos se me han pasado por la cabeza al leer la propuesta del consejero de Sanidad, el doctor Domínguez: desplazar a médicos de horario nocturno y escasa actividad hacia otras plazas no cubiertas en horario de mañana, y a otros puntos de atención continuada que necesiten refuerzo. Esto es debido a la falta de médicos en la actualidad, que será peor en los próximos años y sin relevo generacional a la vista. Reorientar, reforzar, optimizar, palabras que utiliza el consejero significan movilización, ampliación de jornada, estrés y desmotivación de los profesionales. Más claro, en mi opinión, desvestir a un santo para vestir a otro, creando a veces un problema mayor. Esta propuesta del consejero es muy antigua y recurrente entre los gestores médicos y de enfermería, en horas bajas. Ya se hizo en el Hospital Valdecilla de Santander hace más de treinta años. Parecía algo sencillo eficaz y que solucionaba un problema urgente. Empezaron las movilizaciones de médicos y enfermeras dentro del recinto hospitalario, reforzando plantas, urgencias, consultas, un trasiego constante. Se desplazaron médicos de este hospital a hospitales comarcales (Torrelavega y Laredo), especialmente cirujanos y anestesistas. El resultado fue una auténtica hecatombe que no resolvió casi nada y creó un enorme malestar en todo el personal, hubo que dar marcha atrás y cambiar de táctica.
Una persona no puede cubrir el puesto de dos. Esta propuesta es un parche que provoca cansancio y desmotivación en los profesionales. El problema de fondo es la falta de médicos que no quieren venir a Navarra por los contratos de trabajo que les ofrecen, peores en todos los aspectos que en otras comunidades. Cambien las condiciones, ofrezcan las mismas que en el País Vasco, por ejemplo, y seguro que tenemos médicos de sobra. Gestionan mal los recursos y no llegan para lo más importante que es tener a los profesionales motivados y bien pagados.
Recuerdo con nostalgia los años buenos en la Sanidad Navarra. ¿Qué nos queda hoy? Nada. Los cirujanos del Hospital Universitario de Navarra llevan años pidiendo con insistencia el robot quirúrgico Da Vinci que permite realizar cirugías complejas, como las oncológicas, ofreciendo mayor precisión, menos efectos secundarios y una recuperación más rápida y menos dolorosa, entre otras muchas ventajas. Cantabria dispone de este robot desde hace quince años, y además está presente en otras comunidades como País Vasco, Aragón, Cataluña, Galicia, etc. En Navarra, ¿para cuándo? De momento nos quedamos con nuestros excelentes profesionales sanitarios que trabajan contra viento y marea, soportando todas las ocurrencias de los consejeros y gestores de turno. Por último, doctor Domínguez, el alcalde del pueblo al que tuvo que escuchar decir que prefería tener un médico de guardia durmiendo toda la noche (algo difícil) a no tenerlo, tendrá sus razones, más vale prevenir sobre todo en salud. Hagan bien el cálculo y den seguridad a los vecinos que no tienen un hospital cerca.
María Jesús Arrondo