Alienígena en Pamplona

Actualizado el 02/06/2025 a las 23:47
Cuando el extraterrestre llevaba rato leyendo el diario en el Taberna del barrio le sorprendió descubrir que la gente se abrazaba. Sus ojos de ET crecieron hasta alcanzar el tamaño de globos al ver besarse a una pareja y le pareció un milagro que Joaquín, un parroquiano habitual, invitara a un amigo a cortado, garrote y zumo. El alienígena había caído en la Tierra entrando por Zaragoza y su primera vivencia no fue un buen presagio. Llegó en un tren de cercanías a Pamplona tan lento y tortuoso que ni el periplo de Venus a la Tierra le resultó tan pesado. Buscaba un ‘fisio’ cuando topó con la cafetería. Ojeó la prensa pero cuanto más avanzaba en las noticias más abajo se venía.
Le pareció demoledor cómo se insultan los políticos, los casos que involucraban a la mujer del presidente por tráfico de influencias, el enchufe de su hermano David Sánchez, la investigación del novio de Ayuso por delitos fiscales, el ex ministro Ábalos imputado por escándalos, las maniobras de Leire Díez, Netanyahu impidiendo que entren alimentos en Gaza, siete mujeres muertas en una tragedia de migrantes en Canarias… Y de repente el café se le hizo un barrizal. No podía dar un sorbo. Lanzó sus enormes ojos mirando a la concurrencia y estuvo a punto de gritar “teléfono…, mi casa”, como su antepasado de la famosa película cuando leyó el whastapp que la chica que tomaba café en la mesa de al lado enviaba a su novio: “Qué ganas de verte. Te quiero”, escribió. Aquello le devolvió la esperanza.
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-¿Eres nuevo?, preguntó Joaquín que lo observaba.
-Vengo de lejos, respondió en un castellano con acento venusiano. Y se atrevió a preguntar ¿Todo aquí es tan desdichado como cuenta el periódico?
-Forma parte de la realidad pero hay otro mundo. Mira cómo disfruta la gente, charlando, sonriendo. Observa la calle. Los coches se detienen para que pasen los peatones, las parejas caminan de la mano, los abuelos recogen del cole a sus nietos, en los hospitales hay personas velando a los enfermos. Y si te acercas en las mesas hay personas que hablan bien de los otros. Ocurre que el amor nunca sale en el periódico. Pide algo. Yo invito, ofreció Joaquín.
-¿Eso es amor?
- Buen rollo.
-No saldrá en el periódico, bromeó el venusiano. Uno con leche de soja, caliente, corto de café y cruasán.
-¡Jodido extraterrestre. Vas entendiendo la Tierra en su complejidad!