“Te equivocas. Estamos programados para estar insatisfechos…”

Actualizado el 31/03/2025 a las 23:40
"Estamos programados para estar insatisfechos”, revela sosteniendo un vaso con vermú un hombre de mediana edad. “Por muchas veces que nos enamoremos, caemos en el error de pensar que con otra persona estaríamos mejor, que la felicidad llega si hay subida de sueldo o empezando una nueva vida en otro sitio”.
Abrumado, su compañero de mesa asiente sin aspavientos y al observar que no tiene martini en el vaso aprovecha que el camarero pasa cerca y pide:
- “¡Póngame otro!, por favor”.
- “¡Lo ves! Pides convencido de que vas a estar más a gusto. Te has quedado insatisfecho con el primero. Alguien podría pensar que la insatisfacción hace imposible lograr la felicidad pero si profundizas descubres que ese anhelo nace de un deseo permanente de mejorar y abordar nuevos retos”.
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- “Entonces esa insatisfacción no es debilidad”, afirma el amigo masticando la aceituna de su vermú.
- “Es una fortaleza. Identifica que aquello a lo que aspirábamos creyendo que era mejor no es suficiente. Es un impulso que ayuda a arrancar de nuevo y llamamos insatisfacción”.
- “Eso querría decir que estamos programados para no ser felices y en eso no estoy de acuerdo. La felicidad la llevamos dentro. Es una habilidad que hay que trabajar”, replica el compañero ufano por la rapidez con la que, por fin, ha alcanzado una conclusión propia y da un sorbo al vaso.
- “Te equivocas. Estamos programados para estar insatisfechos…”, insiste el amigo.
- “Me temo que esa visión tuya termina en ansiedad. No la comparto. Todos afrontamos problemas. Ser feliz no es cuestión de suerte sino de práctica… Se puede aprender a ser feliz, pero hay que practicar”.
- “¿Y cuáles son los mecanismos que hay que poner en práctica?”
- “Lo principal es que lo que hagas sea con entusiasmo. Algo para ti y algo para los demás. Es decir, disfruta de tus momentos y muéstrate generoso, altruista”.
- “¿Así de sencillo?”
- “Nada real es complicado. ¡Camarero otros dos martinis y una ración de calamares! Disfrute y altruismo. ¡Yo invito!”.