Cartas de los lectores
Traslados y plazas de difícil cobertura en el Servicio Navarro de Salud: no se puede hacer peor


Actualizado el 21/03/2025 a las 09:27
Acaba de publicarse el Decreto Foral que modifica la “movilidad” en el Servicio Navarro de Salud - Osasunbidea, es decir, los cambios de puesto de trabajo una vez que has adquirido tu plaza de funcionario. Modificación que se resume en una reducción importante del peso de la formación continuada y en un intento de favorecer el trabajo en las plazas de difícil cobertura.
Y aquí es donde llega el mayor de los agravios que pueden darse. Hay muchas maneras de “premiar” a los facultativos que quieran acudir a las plazas de difícil cobertura, sin que ese premio “castigue” al resto. Pero esa es precisamente la opción por la que nuestra administración ha optado. Aquel facultativo que trabaje durante un año en un puesto de difícil cobertura “pasa por delante de todos” para los procedimientos de movilidad. Da igual tu recorrido profesional, los años en los que tú también has estado en plazas “difíciles”, alejado de tu familia, todas esas veces que has ido a trabajar nevando, esos días en que “les has sacado las castañas del fuego”, toda tu trayectoria, no vale para nada. Ahora que ya vas pintando canas, que ves la posibilidad de acercarte a casa, o simplemente optar a una plaza más tranquila (pocas quedan), vas a ver pasar por delante a compañeros que han estado un año en lo que ahora se denominan “plazas de difícil cobertura” (esa misma plaza en la que tú estuviste más de cinco años, pero como entonces no se llamaba así no te cuenta). Curioso que la única forma que se les ocurre para premiar estas plazas sea, precisamente, dando facilidades para que se vayan cuanto antes de ellas. Y todo por no querer incentivar de la manera más eficaz: con tiempo (el traslado incluido en tu tiempo de trabajo como hace Aragón) y/o con retribuciones (un plus por estar en esas plazas, herramienta utilizada por muchas CCAA).
Sistemas que favorecen la cobertura de esas plazas sin perjudicar o castigar al resto de profesionales. Pero en Navarra se ha hecho la tarea tarde y mal: plantean la cobertura de dichas plazas como un castigo para todos aquellos que no las elijan, para aquellos que por nuestra edad ya no podemos pegarnos dos horas diarias en la carretera (lo hicimos cuando éramos jóvenes), para aquellos que por conciliación familiar no pueden ir a esas plazas…. Muchas gracias señor Consejero por hacerme sentir menospreciada, por decir que todos esos años haciendo cuarenta mil kilómetros, esas navidades y festivos sin estar con la familia, formarme en la investigación, hacer una tesis doctoral y dar clases en la universidad no se valoran, y que ahora, cualquiera que trabaje un año en determinados puestos, estará por delante mía en unos traslados. Mi generación (la de los contratos por horas y de lunes a viernes para ahorrarse cotizarnos los fines de semana) les va a estar eternamente “agradecida”.
Y a los compañeros que estáis pensando en ir a una plaza de difícil cobertura por ese premio que os ofrecen: cuidado porque pueden cambiar de opinión. Del mismo modo que ahora han cambiado las reglas del juego perjudicándonos al resto, mañana pueden hacer otro cambio y no acordarse más de vosotros.
Rosa María Alás Brun. Médico de Urgencias Rurales. Vicepresidenta extrahospitalaria del Sindicato Médico de Navarra