El Periscopio
Sandra Golpe y Iago, siempre en mi equipo
Aquí hacen falta periodistas de verdad. De los que preguntan, repreguntan y lo cuentan. Que luego llega Trump, suelta una burrada, y nadie le contradice


Actualizado el 21/02/2025 a las 18:17
Hace unos días tuve la suerte de asistir en Madrid a una charla de Sandra Golpe con futuros alumnos de la Universidad de Navarra. Sí, ya saben, la cara visible de las Noticias de mediodía de Antena 3.
Cercana, graciosa, con su ritmo pausado y esa voz tan agradable de oír, contó cómo una chica gaditana tímida y reservada que soñaba con hacer radio ha acabado presentando los informativos más vistos de la televisión. Todo, tras desarrollar su vocación durante sus cuatro años de formación en Pamplona.
Y entonces, con la sala embelesada, llegó su pregunta: “¿Cuántos de los que estáis aquí queréis estudiar periodismo?” Y en ese enorme 'hall' de la UN, abarrotado de estudiantes y sus familias, se hizo un silencio sepulcral. “¿Nadie?”, se asombró Sandra Golpe. Hasta que se alzó una mano solitaria desde una de las sillas del lado izquierdo. Se llamaba Iago, y en él volcó aliviada algún consejo la conocida periodista.
Y yo, tras muchos años dándole a la tecla en estas páginas, me quedé con una sensación extraña. Entre tristeza y preocupación. La primera, por la creciente falta de vocaciones periodísticas en un mundo, curiosamente, absolutamente centrado en la comunicación y el entretenimiento.
Y la segunda, por la constatación de que entramos en tiempos peligrosos. Porque ser 'Influencer', 'Youtuber', 'Instagramer', creador de contenido..., está muy bien. Pero aquí hacen falta periodistas de verdad. De los que preguntan, repreguntan y lo cuentan. Que luego pasa lo que pasa. Sale Trump y suelta que la brutal invasión a sangre y fuego de Rusia a su vecino... ¡la empezó Ucrania! Y nadie le contradice.
Y no hay que irse tan lejos. Aquí llevamos años advirtiendo de la parálisis de Navarra en Industria, vivienda, sanidad, educación, infraestructuras... y todo el Gobierno y sus socios negando la mayor. Hasta que claro, estalla la cosa y miles de puestos de trabajo peligran.
¿Quién preguntará mañana? ¿Quién meterá el dedo en la llaga? ¿Quién buscará la verdad? ¿La Inteligencia Artificial de Elon Musk? Menos mal que nos queda Sandra Golpe, Iago y los periodistas de raza. Ellos, siempre en mi equipo.