Opinión
Verdeliss: su 'hate', mi admiración


Actualizado el 13/02/2025 a las 17:58
Entre Chivite, Sánchez, Trump y compañía, se ha colado por derecho y protagonismo propio en las noticias de actualidad Estefanía Unzu Ripoll. Esta empresaria navarra de 39 años y madre de ocho hijos es conocida desde hace años por sus cientos de miles de seguidores en redes sociales como Verdeliss. Creadora de contenido en redes sociales, comenzó poco a poco con sus retos deportivos, que esta pasada semana ha llevado a otro nivel.
Estefanía ha corrido siete maratones, ¡siete!, en siete días consecutivos, ¡siete!, por la Antártida, Sudáfrica, Australia, Emiratos Árabes, España, Brasil y Estados Unidos. Y por si fuera poco, se impuso en seis de esas pruebas sobre 42,195 kilómetros -cinco de ellas de forma absoluta por delante de los deportistas masculinos-. Espectacular. Duelen las piernas solo de pensarlo, especialmente para quien, como uno, una vez en su vida se enfrentó a esta distancia en Málaga, y aún recuerda el mal trago hasta la meta.
Una hazaña más que admirable la de Estefanía... para casi todos. Que son los menos, cierto. Pero que son el reflejo sintomático de un mundo virtual en el que los odiadores han encontrado el escenario perfecto para crecer y multiplicares. Hijos de Musk. Agazapados detrás de una pantalla, y escondidos en la mayoría de los casos en un cobarde anonimato, vierten su bilis y envidia de la peor manera. Desde su poltrona digital del siglo XXI, con los motivos más fútiles, tratando de desvirtuar gestas como la de Estefanía.
Es mucho más fácil darle a la tecla que ponerse las zapatillas. Se lo digo yo. Por si fuera poco, Estefanía ha llevado en su reto un objetivo solidario. La navarra ha recaudado dinero, más de 30.000 euros, entre sus seguidores para apoyar a Claudia, una niña de 6 años de Cartagena que es una de las 81 personas en el mundo afectadas por una enfermedad rara. Pues ni por esas vale para algunos. Acabo con este tuit: “Ladran, Sancho, señal que cabalgamos”.