El anacronismo como cortina de humo

Sánchez da pátina democrática al autobombo que el Gobierno ha diseñado para tapar escándalos y conmemorar los 50 años de ‘España en Libertad’, obviando que la democracia no llegó hasta 1977

thumb

Editorial DN

Publicado el 09/01/2025 a las 05:00

Con todo el boato que el dinero público y el ordeno y mando político puede comprar, el presidente Sánchez dio este miércoles inicio al centenar de actos que su equipo asesor ha diseñado al detalle para conmemorar los 50 años de la muerte de Franco. 

Tras el 'prietas las filas' enviado desde el argumentario de Moncloa, en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía no faltó ni uno de los ministros del Gobierno de coalición para aplaudir los 20 minutos y 33 segundos de discurso del líder socialista. 

En él, como se esperaba, hubo apelación a la concordia y a ensalzar la figura de la democracia. Qué menos. Todo con un único público en mente: los jóvenes. 

El objetivo sería loable si la celebración que pretende el 'sanchismo' tuviese cierta lógica, cuando menos, temporal. Pero no. Porque el 8 de enero de 1975 Francisco Franco seguía vivo y dirigiendo con mano aún firme el país. Como también hizo los diez meses siguientes, fusilamientos incluidos, hasta la muerte del propio dictador en su cama a finales de noviembre. 

¿ERES SUSCRIPTOR? AQUÍ TIENES MÁS INFORMACIÓN SOBRE ESTE TEMA

Amplía la información sobre OPINIÓN en la edición e-paper de Diario de Navarra, disponible a diario para suscriptores de papel y PDF

Indudablemente, muchas cosas homenajeables comenzaron entonces, desde el harakiri que se hicieron las últimas cortes franquistas, hasta el inequívoco papel histórico del entonces Rey Juan Carlos, pasando por los políticos, de todos los colores, que apostaron fehacientemente por el diálogo y el consenso. Y, por supuesto, las primeras elecciones libres tras el pilotaje de una transición que desde los extremos ahora se quiere embarrar. 

Pero nada de eso le viene bien hoy a Pedro Sánchez. 2027 le queda tan lejos al presidente como la distancia heladora de ayer entre sus ministros de Trabajo y de Economía, que ni se saludaron tras el último pulso a costa de la reducción de la jornada laboral. “Quienes cantan las virtudes del autoritarismo quieren que olvidemos estas cosas”, repetía un Sánchez que apuesta precisamente por lo contrario. Por rememorar lo que sea con tal de que no se hable de los escándalos de corrupción que acechan a su gobierno, a su mujer y a su hermano, que hoy mismo declara como imputado en un juzgado de Badajoz. 

El líder socialista necesita marketing, actos de titular rimbombante y acciones que coloquen en situación comprometida a cualquiera que no aplauda el 'sanchismo', aunque sea el propio Rey Felipe, ausente este miércoles por una agenda previa e inaplazable que Ferraz conocía de sobra. Enero no ha hecho más que empezar y al Gobierno aún le quedan otros 99 actos más para sacarse de la manga.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora