2025: ¿el año de Franco?

thumb

Manuel Pulido

Publicado el 08/01/2025 a las 05:00

Principia 2025 con mal pie político, celebrándose el aniversario de la muerte del general Franco, como gran protagonista en la mente frentista del presidente Sánchez y de su Gobierno.

¿Qué sabrá Sánchez del franquismo cuando nació en 1973, salvo querer conmemorar su 52 aniversario, de manera narcisista? Suena como el gran año de confrontación para desviar los líos judiciales y políticos que le atenazan y tratar de cerrar filas, rememorando aquello de “Prietas las filas, recias, marciales, nuestra escuadras van cara al mañana”, del Frente de Juventudes franquista. Los extremos se tocan. Suena a precalentamiento electoral.

Tras la Pascua militar, el 8 de enero se festeja en el entorno del Reina Sofía la muerte de Franco- la caída del dictador como si fuese Ceaucescu- seguramente cerca de El Guernica de Picasso, que trajo a España el gobierno de la UCD de la mano del entonces director general de Bellas Artes, el historiador Xavier Tussell, en el Ministerio de cultura desempeñado por Iñigo Cavero en 1981.

No sé si celebrar la muerte del dictador o autoritario general Franco, muy deteriorado en su salud desde el asesinato del presidente Carrero Blanco, que nadie ha celebrado en 1973, una vez que desdobló Franco la jefatura del Gobierno que antes ostentaba junto con la del Estado, es correcto o incluso necesario.

Franco murió el 20 de noviembre de 1975 de una tromboflebitis en la cama, y la democracia no vino sino tras la transición política pilotada por el Rey Juan Carlos I, hoy maltratado, el presidente Suárez y el apoyo de Santiago Carrillo (Partido Comunista), que representaba en aquel entonces la oposición clandestina al franquismo.

La capilla ardiente de Franco fue visitada por mucha gente, como reflejan los testimonios gráficos de la época. No creo que eso sea lo que pretenda celebrarse por Sánchez. El júbilo como Nación celebrando el advenimiento de la Democracia data del 15 de junio de 1977, que es lo que debería celebrarse como la gran ceremonia de la reconciliación y no como ahora se pretende ser la gran ceremonia de la confusión, dada la escasa memoria de las jóvenes generaciones con la historia y la tergiversación del relato, propiciados por las leyes de memoria histórica, tema de nuestro tiempo. Una nueva 'fake' en el haber del pretendiente a presidente de la República.

Recordando los hechos acaecidos tras la muerte de Franco, seguramente el más relevante fue la asunción de la Jefatura del Estado por el Rey Juan Carlos (noviembre de 1975) y su reconocimiento por las principales naciones democráticas europeas, coincidiendo con la célebre homilía del Cardenal Tarancón en la Misa del Espíritu Santo en la Iglesia de los Jerónimos de Madrid, con presencia del presidente de la República francesa, Valerie Giscard D´Esteing y del Vicecanciller Walter Scheel (FDP), por la RFA.

El resto es poco digno de celebración, puesto que el Gobierno continuista del franquismo presidido por Carlos Arias Navarro fue un intento fallido (1975-1976). Habría que esperar unos meses después a que la operación ideada por Torcuato Fernández Miranda reflejada en la célebre frase “estoy en condiciones de ofrecer al Rey lo que el Rey me ha pedido” al incluir en la terna del Consejo del Reino por él presidido a Adolfo Suárez como presidente del Gobierno, causase estado. Esto último posibilitó la solución reformista con la aprobación de la Ley para la Reforma política de 1976 y la posterior celebración de las elecciones de 1977.

Resulta lamentable que se pretenda inmiscuir al Rey Felipe VI en la celebración de la discordia, cuando representa o debería representar en línea con lo llevado por su padre en 1976, el estandarte de la celebración de la concordia.

¿Hasta cuándo, Sánchez, vas a abusar de la paciencia de los españoles?, es la gran pregunta en este 2025.

Manuel Pulido Quecedo. Abogado y doctor en Derecho.

Manuel Pulido Quecedo. Abogado. Doctor en Derecho

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora