Cartas de los lectores
La falsedad del bilingüismo


Actualizado el 07/01/2025 a las 20:28
No hay que dar la vuelta a la esquina para darse de bruces con la falsedad de muchos mantras. Uno de ellos ha sido, durante años, el sonsonete del bilingüismo. De ahí que, de forma acertada, el Gobierno de Navarra y las instituciones aplicaran la toponimia doble, en castellano y en euskera. Pero lo que podía haber sido el punto final a un estéril contencioso, se empieza a vislumbrar la táctica sibilina que esconden este tipo de batallas marcadas por la ideología y no por la cultura o el sentido común. Un caso claro ha sido la última San Silvestre de Pamplona.
Los organizadores, bajo pago de 12 euros, distribuyeron camisetas para el evento en las que ya no aparecía el nombre de Pamplona/Iruña sino exclusivamente la grafía euskérica. Ni qué decir tiene que las entidades patrocinadoras o el mismo Ayuntamiento de Pamplona no han sentido vulnerada la normativa sobre toponimia ni han herido su susceptibilidad. La pregunta es si esa misma permisividad u olvido hubiera ocurrido en sentido inverso. No tengo duda de que si en el pecho de los participantes hubiera aparecido exclusivamente el nombre de Pamplona, se hubieran desatado todos los truenos oficiales y oficiosos, esgrimiendo el cumplimiento de legislaciones vigentes.
Quienes lucharon por el bilingüismo se muestran hoy tan intransigentes y doctrinarios como aquellos a los que denostaban por lo mismo.
Luis Banegas