Tribuna
Novedades fiscales
Actualizado el 03/01/2025 a las 22:52
L A Hacienda Foral de Navarra ha publicado las novedades fiscales para 2025 y el cierre de 2024, coincidiendo con la presentación del Índice Autonómico de Competitividad Fiscal 2024. Según este índice, Navarra ocupa el puesto 14 entre los 19 territorios analizados (16 Comunidades Autónomas y las 3 Diputaciones Forales del País Vasco), destacándose negativamente en impuestos como el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), el Impuesto sobre el Patrimonio y el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. En cuanto al Impuesto de Sociedades, Navarra tiene el tipo impositivo más alto para las grandes empresas dentro de España. Entre las novedades para 2025, destaca la implementación de una tributación mínima del 15% para las grandes empresas, en cumplimiento con la Directiva UE 2022/2523.
En el ámbito del IVA, se vuelve a aplicar el tipo reducido del 4% a productos como pan, harinas, leche, frutas y verduras, mientras que el tipo sobre aceites y pastas aumenta del 7,5% al 10%. Además, se crean nuevos impuestos, uno sobre el margen de intereses y comisiones de ciertas entidades financieras y otro sobre líquidos para cigarrillos electrónicos y productos relacionados con el tabaco.
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En el régimen foral, en el Impuesto de Sociedades, se mejoran las deducciones por inversiones en vehículos eléctricos y sistemas de recarga, y se suprime la deducción por bicicletas eléctricas. También se mejora la deducción por inversiones en películas cinematográficas y otras obras audiovisuales, equiparándola a la creada en Bizkaia.
Además, se estable una deducción del 40% por donaciones a entidades sin fines lucrativos que realicen actividades de investigación, y se reduce la retención sobre las rentas de arrendamiento de inmuebles rústicos del 19% al 5%. Asimismo, se introduce un sistema de facturación electrónica para combatir la morosidad. En el IRPF, se limita el rendimiento negativo del capital inmobiliario, permitiendo que los gastos no superen los ingresos por alquileres, con la posibilidad de compensar el exceso en los cuatro años siguientes. Al sector agrario se le aplican exenciones de ayudas financiadas por el FEAGA, y se introduce flexibilidad en la imputación temporal de indemnizaciones recibidas en 2024. También se ha creado una reducción en la retención sobre las rentas de arrendamiento de inmuebles rústicos y se incrementa el umbral para aplicar el Régimen de Estimación Directa Especial.
Se mejoran las deducciones por alquiler de vivienda, especialmente en casos de emancipación y zonas de mercado residencial tensionado y alquileres a través de NASUVINSA. Se aumenta la deducción por vehículos de movilidad eléctrica y sistemas de recarga hasta 35.000 euros. También se aplica una deflactación del 3% en la tarifa de la base liquidable general para el IRPF 2024 y se incrementan las deducciones por pensiones de viudedad y jubilación contributiva. La deducción por la adquisición de bicicletas eléctricas desapareció el 31 de diciembre.
En cuanto a los planes de pensiones, las personas jubiladas hasta 2022 tenían hasta el 31 de diciembre de 2024 para rescatar planes con una reducción del 40% por las aportaciones realizadas hasta 2017.
También se pueden obtener certificados de eficiencia energética para deducciones por obras de mejora en viviendas realizadas en 2022, 2023 y 2024.
La Hacienda Foral también comenzará a pagar prestaciones por jubilación e invalidez derivadas de contratos de seguro con mutualidades de previsión social, cuya base imponible se había reducido antes del 1 de enero de 1979.
Además, se establece una deducción extraordinaria para hacer frente a los importes a devolver de los ejercicios 2020-2023. Se ha incrementado la deducción por donaciones a entidades que realicen actividades de mecenazgo cultural, social, medioambiental y deportivo, siempre que estas estén incluidas en el Decreto Foral Legislativo 2/2023, el cual establece un régimen especial para fundaciones y otras entidades sin fines lucrativos domiciliadas en Navarra. En este caso, los donantes pueden deducir el 80% de los primeros 250 euros donados y un 40% adicional sobre el resto, con un aumento de cinco puntos si la donación es recurrente. Esto significa que, por cada 100 euros donados, el contribuyente recupera 80 euros en el IRPF, lo que reduce el coste efectivo de la donación a solo 20 euros.
Si la entidad receptora no está incluida en este régimen especial, la deducción se limita al 25%.
Esto supone un límite de los incentivos fiscales, especialmente para donaciones a entidades como la Asociación Española Contra el Cáncer cuya sede en Navarra no tiene forma jurídica propia.
Este problema ha quedado evidenciado tras la catástrofe natural de la DANA ocurrida en octubre. Si un contribuyente navarro desea donar 100 euros a una entidad como la Fundación Comunitaria Horta Sud de Valencia o la Fundació General de la Universitat de València, solo podrá deducir 25 euros en su IRPF, ya que para que los donantes navarros puedan aplicar el régimen especial de mecenazgo, las entidades beneficiarias deben estar domiciliadas fiscalmente en Navarra.
Las catástrofes naturales no entienden de localización ni de domicilio fiscal. Esto genera una inequidad entre los donantes que tributan en el régimen común y aquellos que lo hacen en el régimen foral de Navarra. El modelo fiscal español, con dos CCAA bajo régimen fiscal foral, a veces genera distorsiones que afectan las decisiones económicas. Según la teoría impositiva, un sistema fiscal debe promover la eficiencia económica sin distorsionar las decisiones de los agentes económicos.
En resumen, las novedades fiscales para el cierre del pasado año son limitadas, y se echan en falta incentivos fiscales que atraigan a personas físicas a trabajar en Navarra y favorezcan la inversión empresarial. Aunque los ingresos tributarios en Navarra han aumentado desde 2020, con un crecimiento del 2,5% en 2023, y Hacienda no tenga incentivos a bajar los impuestos, es crucial evitar la deslocalización de contribuyentes, tanto personas físicas como jurídicas, ya que podrían abandonar la región si no perciben una relación justa entre lo que pagan y lo que reciben a cambio.
Es fundamental que los ingresos tributarios, que representan un esfuerzo considerable para los contribuyentes navarros, se destinen a políticas de gasto público eficaces y necesarias.
Idoia Zabaleta Arregui. Profesora del Departamento de Economía de la Upna y tutora de UNED Pamplona