Opinión
EEUU: votos, pleitos y planes secretos


Publicado el 04/11/2024 a las 12:53
Donald Trump no parece estar muy seguro de su victoria antes de la noche electoral en Estados Unidos. De acuerdo con Bloomberg, varios días antes de que se cierren las urnas, ya estaban en marcha en todo el país al menos 165 pleitos por supuestas irregularidades y fraudes en las votaciones interpuestos por una legión de letrados del aspirante a presidente contra muchos de los cuales habían salido al paso abogados partidarios de la candidata demócrata.
La táctica de los republicanos de Trump es la de anular votos y retrasar las labores de recuento para declarar fraude si las cosas le van mal. Mientras que la política de los demócratas de Harris es que se cuenten todos y defender la limpieza del proceso para que no haya nada que retrase su nombramiento si le va bien.
Si las encuestas terminan siendo acertadas y los resultados son ajustados (esta por ver) Trump ha anunciado que tiene un plan “secreto” con el portavoz del Congreso, Mike Johnson, tambien republicano, para instalarse en la Casa Blanca.
La revelación ha sido cuanto menos curiosa: si un candidato político del calibre de un aspirante a la presidencia de una potencia mundial tiene un plan secreto para hacerse con el poder, lo último que se espera es que lo anuncie a bombo y platillo en un mítin electoral multitudinario con antelacion dejándo la puerta abierta a especulaciones en la recta final de la campaña.
Al día siguiente de su intervencion en el Madison Square Garden de Nueva York, donde lo proclamó ante una audiencia de 20.000 personas, ya corrían las interpretaciones que hablaban de la 12ª enmienda de la constitucion estadounidense.
El asunto, como todo el proceso electoral de la presidencia estadounidense, es complejo. Corriendo el riesgo de simplificar demasiado, se podría explicar en dos fases:
1.- En primer lugar se debería hacer fracasar la certificación de los votos electorales al presidente emitidos por cada estado de la Federación de acuerdo con los resultados de las urnas. (Asunto que en 2021 provocó los disturbios del 6 de enero con el asalto al Congreso ante el intento de Trump de cambiarla a su favor a pesar de haber perdido las elecciones).
2.- Una vez conseguido (con maniobras de dilación para que expiren los plazos legales) se pasaría a aplicar la 12ª enmienda a la constitución. De esa forma la elección sería competencia del Congreso que emitiría un solo voto por cada estado de la Unión. Si los republicanos mantienen la mayoría que tienen en la actualidad en la Cámara, ganarían esa votación independientemente de los votos que hubieran obtenido Trump y Harris en las urnas.
La enmienda está pensada para el caso de que se produzca un empate entre los candidatos. Pero el plan de Trump consiste en activarla cuando fracase la certificación de los votos electorales, para lo que espera contar con la ayuda de Mike Johnson al frente del Congreso.
Si pierde el Congreso, el plan se desbaratará, porque Johnson no podrá ni detener la certificación el tiempo necesario ni recurrir a la 12ª enmienda.
Si gana las elecciones, no necesitará ninguno de estos complicados recorridos para llegar a la Casa Blanca. Habrán hablado las urnas, no los pleitos y calculados esquemas juridicos.
Terminan las elecciones. Si no hay victoria por goleada de Trump o Harris, empieza la carrera final por la Casa Blanca, que puede ser larga.