Explosión de indignación

Actualizado el 03/11/2024 a las 18:59
La lógica indignación y el dolor que acumulan los afectados por la devastación de la DANA, especialmente en la Comunidad Valenciana, ha terminado por desbordarse.
Y lo ha hecho precisamente en Paiporta, considerado el epicentro de lo peor de la tragedia, y donde la visita que realizaban los Reyes, junto al presidente Pedro Sánchez, y al de la Generalitat valenciana, Carlos Mazón, ha tenido que ser suspendida después de que decenas de personas profirieran insultos contra ellos y les lanzaran barro y algún objeto.
Momentos de tensión protagonizados por unos ciudadanos rotos por un desastre que se ha llevado cientos de vidas por delante, y ante los que cabe resaltar la entereza y el liderazgo en la respuesta de los Reyes, ambos tratando de calmar los ánimos y acercándose y escuchando a los vecinos, mientras el presidente Sánchez abandonaba la comitiva por seguridad.
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La cólera contra las autoridades, que debe ser encauzada por el bien de todos rechazando acciones violentas, refleja lo mal que está respondiendo el Estado ante una hecatombe de semejantes consecuencias. Y ante esto, la desesperación de quienes lo han perdido todo no deja de crecer.
Así lo evidencian los testimonios sobre el terreno. Los ciudadanos, independientemente de a quien voten, pueden entender que es muy difícil evitar una catástrofe natural. Lo que es inconcebible, es que el Estado, sea gobierno o comunidad autónoma, haya reaccionado tan mal, con tanto retraso y tanta descoordinación.
Cuatro días ha necesitado el presidente para ordenar el despliegue de fuerzas en la zona. Van tarde y mal, y las abismales diferencias entre los dos principales partidos, y sus riñas permanentes, se notan también ahora. Los ciudadanos lo perciben y no lo perdonan.
Ni ante la mayor catástrofe natural que ha vivido nuestro país no son capaces de mostrar unidad y entendimiento. Afortunadamente, sobre el terreno trabajan los miles de voluntarios, policías, bomberos, fuerzas armadas, que son lo que ponen el foco en lo que realmente hace falta: darlo todo por los que más lo necesitan.