Dulanz
"No deja de sorprender una caída en desgracia tan completa de quien dijo venir a liberarnos"


Actualizado el 25/10/2024 a las 13:49
Vinieron a asaltar los cielos y han acabado cayendo a los infiernos. En escándalos de mayor o menor entidad por los que al final serán recordados.
Su historia de auge y batacazo podría haber sido la de cualquier partido político de la España reciente si no fuera por lo sangrante de sus contradicciones.
Podemos llegó a gobernar en coalición el país con un discurso radical y admonitorio. Plagado de estándares morales que ellos mismos fijaron y exigieron a los demás. Hasta ahí, correcto. El problema es que las caras visibles que fundaron la fuerza morada se los saltaron a la torera.
Las polémicas fiscales de Monedero, las urbanísticas de Pablo Iglesias, de los derechos laborales de sus trabajadores con Echenique, las guerras internas de Bescansa... Y para terminar de implosionar el círculo, las denuncias por acoso sexual de Íñigo Errejón. Horrible cierre para la cara amable y a la vez traidora de Podemos.
La presunción de inocencia es lo mínimo exigible, también para ellos, pero no deja de sorprender una caída en desgracia tan completa de quien dijo venir a liberarnos.