Cartas de los lectores
La piscina de Gorraiz vacía y un 43% ignorado


Publicado el 05/10/2024 a las 05:00
En la última junta extraordinaria celebrada con el propósito de discutir y analizar el cierre de la piscina cubierta decidido por el Consejo de Administración (CA) del Club de golf Castillo de Gorraiz nada menos que un 43% de los socios representados, el 90% de los presentes, votaron por mantener las instalaciones o como mínimo dar un año para estudiar la forma de hacerla más eficiente social y económicamente.
Si la voz de un 43 % es ignorada por el CA en un Club de deporte y ocio, cuyo propósito es atender al disfrute social y deportivo de los socios, no sólo está fracturando la paz social, sino que también está inoculando una enfermedad en nuestro colectivo de socios que genera estados de ánimo de frustración, perplejidad, impotencia y tristeza. Un Consejo que no habla con un 43 % del colectivo, porque ni siquiera acepta crear una mesa de análisis de viabilidad de la piscina con los socios usuarios es un Consejo de parte, de secesión social y que ha decidido establecer un modelo de club muy diferente del que hemos conocido hasta ahora.
¿Ha precisado el CA cuánto cuesta el nuevo gimnasio que se pretende construir en el lugar en el que se ubica la piscina cubierta? Cierran una instalación viva para sustituirla por un gimnasio que carece de proyecto y de presupuesto. El 43 % pregunta y no obtiene contestación. El 57% restante, que apoya al CA se consiguió con numerosas delegaciones de voto otorgadas “a ciegas” porque fueron emitidas “en blanco”. Que estén atentos los socios porque nos esperan sorpresas de varios cientos de miles de euros. Hablemos claro. Este CA con el cierre de la piscina cubierta está incumpliendo el objeto social del Club.
Fruto de esa decisión parece que en las instalaciones deportivas del Club de Gorraiz ya sólo viven los recuerdos. La piscina cubierta vacía, los vestuarios silenciosos y cientos de personas con el deseo, y también la necesidad, de recuperar la vida de estas instalaciones porque supone recuperar una parte de las suyas.
Los vecinos de Gorraiz hemos tenido la suerte de tener un Club deportivo de proximidad, con instalaciones Km 0. Ahora padecemos el infortunio de verlo convertido en un Club deportivo fantasma. Solo nos queda la esperanza de recuperarlo y mejorarlo con un nuevo CA y una gerencia profesional. Por eso, vamos a solicitar la celebración de una junta general extraordinaria en la que se pida el cese del CA.
Esta carta iba a terminar aquí pero el 1 de octubre nos ha llegado un correo del CA en el que exponen la nueva decisión que han vuelto a tomar sin contar con los accionistas de implementar un plan de transformación de abonados en accionistas de manera gratuita con acciones por las que el club pagó un importe considerable según se aprobó en una junta extraordinaria o por las que los socios fundacionales pagaron hasta 6.000€. De nuevo, un movimiento reactivo, de corte peronista, para que estos “nuevos accionistas” agradecidos por pagar solo un euro por la acción les apoyen en la junta extraordinaria en la que se va a pedir su cese.
Señores del consejo, mediten seriamente la posibilidad de dimitir antes de ser el primer consejo en ser cesado en los treinta años del club y convoquen nuevas elecciones. Tendrán la oportunidad de presentar su candidatura y explicarnos cuál es realmente su proyecto y a dónde quieren llevar al club. Les recuerdo que ahora mismo están por falta de candidaturas alternativas ya que les dimos nuestra confianza ante la promesa de continuidad en la gestión y nos encontramos que nunca se había hecho tanto daño al club como ahora.
Belén Mateo Esteban