Un cubo, dos cubos... Bienvenidos a Pamplona


Actualizado el 12/09/2024 a las 11:27
Uno, dos, tres, cuatro, cinco, y así... hasta más de veinte cubos repartidos por el interior de la estación de autobuses de Pamplona. Si no se ve, no se cree. Una estampa tercermundista que lleva años recibiendo a los viajeros en una de las principales puertas de entrada de la capital a cuenta de unas goteras como castillos. Como en los tiempos de maricastaña. Si se descuidan un poco, antes de poner un pie en el suelo lo meten en el cubo.
El Ayuntamiento de la capital se ha puesto serio y ha lanzado un ultimátum a la empresa que gestiona la estación de autobuses y le da un plazo de tres meses para que presente un proyecto que ponga fin a las goteras. Cuando quiera es hora. Que el agua viene de lejos, ni más ni menos que desde 2014. Sí, 2014.
En estos diez largos años de líos burocráticos, complejidad administrativa, denuncias y reclamaciones, se han llenado más cubos de agua que expedientes. Y así seguimos. Con estampas de posguerra. Y lo que nos queda.
