La resaca del Manomanista
Darío, tras la txapela: la camiseta de Raulito, rancheras con los Tenampas y una semana de vacaciones
El nuevo campeón celebró su título manomanista con 300 personas en Ezcaray y rancheras. El martes trabajará en el gimnasio de Vitoria donde es fisio y el miércoles se va de vacaciones una semana, posiblemente al sur


Publicado el 02/06/2026 a las 05:00
El gran valor del nuevo campeón manomanista, Darío Gómez, es su normalidad. Lo demostró en el Navarra Arena, donde disfrutó con sus incondicionales. Y cómo no en su Ezcaray natal, donde llegó pasadas las 23:15 de la noche. Desde entonces hasta bien entrada la noche, el campeón disfrutó con los suyos.
Eso sí, de principio a fin -desde el momento inmediatamente posterior al 22-6 hasta el final- con la camiseta azul de Raulito. Un chaval de Ezcaray, fiel seguidor y amigo de Darío, que falleció hace tres años, y cuya pérdida conmocionó a todo el pueblo.
“Raulito significa mucho para el pueblo, en su momento su muerte fue un palo terrible para todos y un momento muy duro pero que nos unió muchísimo como pueblo y como amigos. Era una forma de agradecerle cómo era él y siempre va a estar con nosotros”.
Darío, un hombre del pueblo (hace una semana estaba como un cofrade más en las fiestas ayudando), celebró el título con su gente. Una cena-lunch en la plaza con unas 300 personas aderezada con las rancheras de los Tenampas, con los que el nuevo campeón tiene trato con uno de ellos, con el que fue a un Mundial de Pelota. Y cantó rancheras como uno más en plena fiesta.
“Te quedas con los momentos y con todo lo que se vive alrededor más que la txapela. Eso te ayuda a percibir lo que has conseguido. A veces los sueños se cumplen y estoy supercontento de la forma que lo he disfrutado”, decía Darío Gómez. “No me he parado a pensar en qué es la txapela, ves las consecuencias, no te paras en el valor que tiene. Muchas veces pasa que cuando tienes un objetivo tan marcado que al final el objetivo no es tan importante, sino todo lo que lo rodea. Ayer me hicieron un par de regalos superemotivos”.
De hecho Darío recordó que durante la noche dejó la txapela de campeón y el trofeo en un bar “porque sabía que nadie se la iba a llevar”.


LA PRESIÓN Y EL FUTURO
Darío Gómez es deportista que tiene los pies en la tierra, que sabe de dónde viene y las circunstancias que le han acompañado. Cerró su renovación con Aspe justo antes de que se jugara la final del Manomanista para poder prepararla con tranquilidad. Firmó por tres años por una empresa que se llegó a plantear la posibilidad de no renovarle. “Fernando Vidarte se lo planteó. ¿Cómo vamos a renovar a Darío si está cada dos por tres con problemas de manos?, solía decir”, comentaba ayer una fuente conocedora de la circunstancia. Aspe finalmente tuvo paciencia, y los resultados han terminado llegando en forma de campeón manomanista. Ahora bien, la txapela plantea dos escenarios. El propio y el de la empresa.
Darío se va a enfrentar a la circunstancia de tener que demostrar que es el número uno para estar en las mejores citas. Hasta el domingo era un pelotari que habitaba en los primeros partidos d elos festivales, en la serie B. “Me acuerdo que Elordi decía que en el verano tuvo un poco de bajón porque todo el mundo sale contra ti con el cuchillo entre los dientes. Igual sí que me puede pesar un poco la camiseta, pero trataré de tomarlo de otra manera y hacer las cosas como hasta ahora, dándolo todo”, relataba ayer el nuevo campeón manomanista. “Yo espero que cambie mi rol y mi estatus, por eso trabajo todos los días. Sé que en las peleas individuales tengo mi opción de hacerlo bien, en Parejas voy mejorando, yo espero que tenga mi oportunidad de jugar con los de arriba, creo que he demostrado que puedo hacerlo. Me gustaría jugar los mejores torneos y tener oportunidades en el Campeonato de Parejas. Sé que es difícil, pero llevo tiempo trabajando por mejorar”.
Y ahí Aspe tiene que mojarse, con cinco delanteros -Darío, Altuna, Ezkurdia, Elordi, Peio Etxeberria y Zabala- para cuatro plazas disponibles. Salvo que la revolución de los equipos que -en teoría- se prepara para el próximo otoño en el ecosistema empresarial. Darío Gómez estrenará su condición de campeón en tierras navarras, concretamente en Valcarlos, donde el 19 de junio se enfrentará a Alberdi II dentro de la primera ronda del Campeonato del Cuatro y Medio de San Fermín. Y desde ahí, todo el verano sin parar. En teoría.