Editorial
Radicales en fiestas de Estella


Actualizado el 02/08/2024 a las 23:53
Lo vivido este viernes en Estella retrotrae a escenas que merecen quedar en el olvido. La acción coordinada por jóvenes de izquierda abertzale obligó a abortar la Bajadica del Puy, uno de los actos más populares y participativos de la fiesta, donde los concejales de UPN, PP y PSOE tuvieron que ser escoltados de vuelta al ayuntamiento en los furgones de la Unidad de Intervención de la Policía Foral. La imagen, ya de por sí injustificable (en el trasfondo, el cambio de ubicación de unas txoznas), eleva un peldaño más la campaña de acoso contra la alcaldesa regionalista, víctima días atrás de una canción machista y amenazante contra su figura y la del ayuntamiento. Acción, por cierto, que no mereció la condena de Bildu, Geroa Bai y Contigo en el pleno extraordinario que la censuró. El entorno abertzale estellés quería su propia calle Curia y para ello ideó una barrera humana de insultos y pancartas con la que reventó la fiesta.