Cartas de los lectores
Pancartas ofensivas


Publicado el 17/07/2024 a las 05:00
“De asco” es la expresión más suave que se me ocurre para definir el comportamiento de las peñas desplegando unas pancartas en las que podía leerse: “Puta España” y “Puta selección”. ¿Qué pretenden? ¿Generar odio? Pues lo están haciendo muy bien. El caso es que lo mismo que ellos odian todo lo que suena a España por el lado contrario, viendo este comportamiento, cada vez más gente odia todo lo que suena a Euskadi. En una hipotética república vasca, ¿cómo pretenden gobernar con más de la mitad de la población en su contra? No se puede gobernar desde el desprecio al diferente, desde la confrontación con el que piensa lo contrario que uno. No se puede gobernar desde la diferencia sino desde lo que nos une. No se puede gobernar desde el enfrentamiento sino desde la búsqueda del consenso y la escucha del otro.
Porque el otro, mal que me pese, es tan ciudadano como yo y tiene tantos derechos como yo. No se puede crear comunidad, hacer pueblo faltando al respeto al que piensa diferente, al que no se acoge a mi parámetros, al que ve la vida desde otra perspectiva.
Querámoslo o no, votemos al PSOE, UPN, Bildu, Sumar, PP, Geroa Bai o Bildu, somos ante todo personas que cohabitamos en un mismo espacio y tenemos que convivir lo mejor posible. Tengo muchos vecinos y estoy segura de que algunos de ellos están en las antípodas de mi pensamiento pero procuro llevarme bien con todos ellos y echarles una mano en la medida de mis posibilidades. Cuando voy a donar sangre no pienso que va a determinada persona, pienso en que vaya para quien más lo necesite, sin etiquetas. Me causa mucha pena y absoluta vergüenza que un grupo de exaltados, cuando todos tendríamos que estar disfrutando de la fiesta y pasándolo bien, se dediquen a manchar el buen nombre de mi tierra por un tema ideológico. Les recomiendo que reflexionen un poco, y si de verdad aman Euskadi, trabajen por que sea un tierra amada y no odiada. Sólo si la gente ama el euskera querrá hablarlo. La imposición genera desprecio y la falta de respeto, exclusión. Por poner un ejemplo: ¿Por qué tú puedes ondear una bandera pero si el otro ondea otra lo consideras una provocación? Tú crees que estás en tu tierra y puedes ondear tu bandera al otro le pasa lo mismo. ¡Piénsalo!
María Pilar Ripa San Miguel