"Me pregunto qué pensarán ahora cuando vean a tanto pez gordo que ha robado, a tantos que incumplieron la ley cuando debían guardarla yéndose de rositas"

Publicado el 15/07/2024 a las 05:00
La Audiencia Nacional ha archivado el asunto Tsunami, en el que se investigaban hechos violentos ocurridos tras las sentencia del procès, un caso que afectaba a Puigdemont y varios dirigentes de ERC, al invalidar la prórroga de la investigación que hizo en 2021 el juez García Castellón, quien la acordó el 30 de junio cuando el plazo terminaba al parecer, el día anterior, 29. También es mala pata.
Así, todo lo que se investigó desde aquel día 29J hasta hoy, casi 3 años, es nulo y no puede tenerse en cuenta, no existe, por muy grave que pueda ser. No está en el mundo, como se suele decir en la jerga jurídica. Algo así, aunque parezca raro, no es nuevo, ya ocurrió aquí con el caso Davalor, en el que estaba imputado un consejero del gobierno navarro, que se salvó por la campana.
La noticia se suma a los ataques a jueces desde el gobierno, por investigar lo que no deben, y a la decisión del Constitucional, que ha comenzado a absolver a los condenados en el caso de los ERE de Andalucía -el caso más grave, al menos en cuanto a reparto del botín, de la corrupción política en España-, a pesar de que contó con décadas de investigación, y sucesivas condenas de la Audiencia de Sevilla y el TS.
En el caso Tsunami estaba en cuestión la aplicación de la Amnistía, que es en realidad el premio gordo de esta lotería de impunidad, y que ha logrado contaminarlo todo. Una vez, recuerdo, fui jurado literario en una prisión.
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Los presos eran sobre todo conductores imprudentes y mujeres hispanas que hacían de mulas, trayendo en su vagina bolas de droga y que me pidieron corregir cartas para su hijos y me regalaron una sencilla flor de papel. Sus casos no eran complejos, ni se cruzaban intereses políticos, ni admitían filigranas legales.
No hubo para ellos un día de más. Me pregunto qué pensarán ahora cuando vean a tanto pez gordo que ha robado a puñados, a tantos que incumplieron la ley cuando debían guardarla yéndose de rositas, qué tipo de asco y furia tendrán, que últimas esperanzas -de igualdad, de decencia, de justicia- se van esfumando.