"El PP gana las europeas a un PSOE que aguanta"
"Los populares obtienen la victoria y un considerable aumento de votos respecto al 2019, mientras los socialistas retroceden mínimamente. Las urnas dejan un inquietante aumento de la ultraderecha"

Actualizado el 10/06/2024 a las 00:40
Las elecciones europeas habían sido planteadas por el PP y su líder Alberto Núñez Feijóo como un plebiscito y un “todo o nada” contra Pedro Sánchez. Una apuesta arriesgada sin duda, con Europa como pretexto, y que tras la victoria de este domingo por cuatro puntos ante el PSOE, permite a los populares salvar el test de estrés, con un importante incremento de votos, que puede sonar por contra insuficiente mirado el escenario conjunto. Y es que los socialistas retroceden mínimamente en escaños, lo que supone, hay que reconocerlo, un sostén por parte del electorado a las políticas de Sánchez, que ha conseguido una base de voto que parece inamovible. En Navarra, los socialistas consiguieron continuar como primera fuerza, pero con el PP pisándoles los talones, y Ahora Repúblicas, integrada por EH Bildu, como tercera fuerza. Una de las notas que dejaron las elecciones europeas, en un número no menor de países de la Unión, y también en España, es el inquietante aumento del peso de los partidos de ultraderecha. En nuestro país, Vox mejora sus resultados, y Se acabó la fiesta obtiene presencia en la Eurocámara. La mayor representación de los extremos ideológicos tiene también parte de su base en los discursos hiperbólicos que están caracterizando la vida pública en los últimos tiempos, y siembran un preocupante precedente en un escenario incierto y convulso como el que aqueja a Europa. Con los comicios de este domingo finaliza un frenético comienzo de año en lo político, marcado por cuatro citas electorales (Galicia, País Vasco, Cataluña y Europa) que han tenido un denominador común: verse monopolizadas por las cuitas entre los dos grandes partidos, PSOE y PP, y los socios de Gobierno de Sánchez. Un escenario bronco a más no poder, del que Navarra no escapa, y que ha elevado la polarización política en nuestro país hasta límites nunca antes conocidos. Una tormenta a la que aún le quedan pasajes importantes que sin duda van a definir el futuro inmediato de una legislatura marcada por un constante aire de tensión y excepcionalidad.