Sánchez responde por carta a la citación de su mujer
España merece un presidente que dé la cara y se centre en gobernar, no uno que lance comunicados en redes como respuesta a la citación de Begoña Gómez sembrando dudas sobre la independencia judicial

Publicado el 05/06/2024 a las 05:00
La noticia conocida en la mañana de este martes de la citación del juez como investigada de Begoña Gómez, mujer del presidente Sánchez, que deberá acudir a declarar el próximo 5 de julio, supuso una nueva sacudida en la ya de por sí agitada vida política nacional. Al cruce de reproches y declaraciones entre los dos principales partidos, PSOE y PP, salió a última hora de la tarde el presidente Sánchez a ponerle la guinda con una nueva carta a la ciudadanía en la red social X (antigua Twitter).
Tan preocupado como dice mostrarse el líder del Ejecutivo por el fango y la desinformación, ha encontrado en estos comunicados la impropia e inaudita forma de un presidente del Gobierno para dirigirse a la población. Como si el conjunto de los ciudadanos dispusiesen de redes sociales para atender su mensaje, que quedaría en nada de no ser replicado por los medios de comunicación, esos que el presidente menosprecia con etiquetas cuando no le son favorables.
Pero si más que cuestionable es la forma, no lo es menos el fondo del mensaje lanzado por Sánchez y que se contradice con la tranquilidad que dice sentir tanto él como su esposa. Al presidente del Gobierno, tal y como ya había dicho con anterioridad la portavoz del Ejecutivo Pilar Alegría, le “resulta extraño” que esta decisión se anuncie a sólo cinco días de las elecciones europeas, dejando en el aire insinuaciones sobre una posible intercesión intencionada de la justicia que son realmente graves viniendo del líder del Ejecutivo de un país plenamente democrático.
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Una sociedad madura como es la española, por respeto a sus instituciones y símbolos del Estado, merece un presidente que dé la cara y se centre en gobernar, no uno que lance sombras en redes sociales contra uno de los poderes básicos del Estado de derecho. En su victimismo, Sánchez aprovecha para mezclar los hechos, la indiscutible citación de su mujer, con supuestas campañas de derribo orquestadas por una “coalición reaccionaria” capitaneada por Feijóo y Abascal. Por más que se empeñe el presidente, preservando todas las cautelas y la debida presunción de inocencia, lo cierto es que la citación de su mujer es un hecho. Por cierto, que él trata de utilizar para conseguir votos. Insólito, y que nada tiene que ver ni con bulos ni máquinas de fango.