"El olvido forzado, la amnesia colectiva, es el síntoma elocuente de un país que no quiere enfrentarse a lo que ocurrió ni cómo fue posible"

thumb

Pedro Charro

Publicado el 29/04/2024 a las 05:00

La nieta del abogado socialista Fernando Múgica, asesinado en San Sebastián en 1996, ha creado un grupo que reúne a nietos de víctimas de ETA. Muchos de ellos, como es su caso, ni siquiera conocieron a sus abuelos, pero pretenden mantener su memoria y recordar a una sociedad sorda y que quiere pasar página, lo que ocurrió. Esta iniciativa ha coincidido con los resultados de las elecciones vascas, que han ratificado el dominio aplastante del nacionalismo y el empate en el primer puesto de Bildu que ha recibido, nada menos, casi uno de cada tres votos. Esta hegemonía nacionalista no se explica sin el acoso, el miedo e incluso la eliminación física de quienes defendían la idea constitucionalista o la tradición española en el País Vasco, que fue concienciadamente acallada, imponiéndose un único relato. La presencia de un grupo terrorista como ETA, que quería imponer su proyecto político y el clima de silencio, complicidad y conformismo que creó, fueron el acontecimiento esencial durante décadas, sin el que nada se entiende. Pese a ello, no existe ya ningún interés en conocer ese pasado y lo que se trata, más bien, es dar carpetazo y dar por bueno que, como ha dicho la propia Múgica, algunos “pasen del pasamontañas al traje”. El olvido forzado, la amnesia colectiva, es el síntoma elocuente de un país que no quiere enfrentarse a lo que ocurrió ni cómo fue posible. Hoy no hay jóvenes que se hagan esas preguntas. Están omitidas. En otros lugares, como Alemania, fueron los nietos, que no habían vivido un pasado incómodo, quienes las hicieron, pero aquí ha caído un velo. El olvido es necesario, no podemos estar atados al pasado, hay que seguir adelante, pero hay un olvido indigno que no enfrenta lo que ocurrió ni saca enseñanzas de ello, y un olvido que antes extrae las lecciones del pasado, y lo cierra. Desacreditar para siempre ese nacionalismo étnico y excluyente que sembró odio y dolor para que nunca vuelva a repetirse sería el fruto de ese buen recuerdo, en vez de esconder la cabeza bajo tierra.

Pedro Charro es escritor

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora