"Dicen que las mejores fotos de las fiestas de Masats son verticales y yo creo que es porque retrata la suerte de estar de pie, de estar vivo"

Publicado el 06/03/2024 a las 05:00
Se ha muerto a los 93 años Ramón Masats, el fotógrafo que retrató como nadie una fiesta vital y visual. Llegó a Pamplona en 1959 con una Pentax y una Leica y sus Sanfermines, reeditados en 2009, son un reportaje canónico y eterno. Henri Cartier-Bresson ya estuvo en Pamplona, pero hizo fotos como si tuviera resaca y Masats dispara como saliendo de ella en ese momento cósmico en el que todo es posible, en una suerte de borrachera de presente, aunque contara que durante esos días bebió muy poco. Llegó en tren, se hizo amigo de gente de una peña, bebió de su bota y de aquello quedó el testimonio gráfico de una confianza inquebrantable en la parte luminosa del ser humano y el triunfo del hombre sobre la muerte que se cierne sobre él con el paso de los días. Como el Ismael de Melville, cada vez que en un marzo lluvioso me sorprendo detenido demasiado tiempo ante los escaparates de las tiendas de ataúdes, sé que es tiempo de visitar los Sanfermines de Masats y recordar que la fiesta y la alegría son una posibilidad tan cierta como las desgracias y el tiempo que se acaba. En esta imagen, un tipo abre la zancada delante de un toro suelto en Telefónica en una soledad esteparia. Aquí, unos niños echan una carrera delante de los kilikis en una calle que podría ser Zapatería el día siete por la mañana porque uno casi está sintiendo la congoja de ver pasar al Santo. Aquí alguien sostiene una botella de vino en barrera de espaldas a lo que sucede en el ruedo. En una de las imágenes, un toro se sienta en el tercio y antes de doblar definitivamente, abre sus manos sosteniéndose sobre el último impulso de vida y mira al tendido de sol más allá del ruedo inmenso y vacío que se abre ante él como un Hades de albero. Lo hiere de muerte una espada que lleva clavada en el hoyo de las agujas en una verticalidad definitiva, espiritual, casi gótica. Dicen que las mejores fotos de las fiestas de Masats son verticales y yo creo que es porque retrata la suerte de estar de pie, de estar vivo: de eso van los sanfermines.