"Un caos como termómetro de la legislatura"
"La jornada vivida ayer en la votación de los decretos que presentó el Gobierno de Sánchez es el reflejo de la tensión a la que los socios que ha elegido van a someter cada decisión del Ejecutivo"

Publicado el 11/01/2024 a las 05:00
La votación de ayer sobre los tres decretos que llevaba el Gobierno de Pedro Sánchez era la primera prueba de fuego para su Ejecutivo. La sesión superó las expectativas que ya se preveían dadas las tensiones negociadoras de los últimos días. Después de una jornada frenética y rocambolesca, Sánchez consiguió sacar adelante in extremis dos de los decretos, el ómnibus y el referido al plan de medidas anticrisis, con más cesiones a Junts cuya letra pequeña está por ver. El tercero, el relativo al subsidio de desempleo, fue la primera gran derrota del Gobierno de coalición, precisamente por el voto en contra de su anterior socio prioritario, Podemos, que se cobra así su venganza sobre la medida estrella de la vicepresidenta Yolanda Díaz. Lo ocurrido ayer no es más que la evidencia palpable de lo que cabía esperar desde el mismo día de la investidura de Pedro Sánchez. Sus socios, especialmente los secesionistas con Carles Puigdemont a la cabeza, dejaron muy claro al líder socialista que iban a analizar con lupa cada medida. Y, tal y como ha quedado meridianamente manifiesto en estos días, y tras la jornada de ayer, se muestran dispuestos a estrujar hasta el límite al gobierno de Sánchez con el único fin de satisfacer sus intereses y exhibir hasta qué punto tiene en sus manos el destino país. El esperpento vivido en las votaciones de ayer, repetición tras un empate incluido, es un ejemplo más de que la gobernanza del país va a estar pendiente de un hilo en cualquiera de las votaciones que se plantee. El líder del PP, Núñez Feijóo, lamentó que España “no se merece este esperpento de desgobierno” y tampoco la “humillación” y la “deshonra” de que Junts haya decidido si los reales decretos del Gobierno de Pedro Sánchez se convalidan o no. Si ya hubo múltiples cesiones del líder socialista para volver a ser investido presidente, y ayer se engrosó la lista con varias más, es de temer que el futuro de la legislatura pase por una peligrosa deriva en la que un secesionismo insaciable termine obteniendo todo lo que desea, aun a costa de generar mayor desigualdad y crispación. A lo que hay que sumar la factura que sigan pasando el resto de socios. Un pésimo comienzo.