El PSN borra otra línea roja más
La cesión de los votos socialistas al candidato de EH Bildu facilita la presidencia de la Federación Navarra de Municipios y Concejos a un alcalde abertzale por primera vez en sus 40 años de historia

Actualizado el 06/10/2023 a las 20:19
El Partido Socialista de Navarra cruza otra línea roja política. La cesión de los votos de los ayuntamientos del PSN al candidato de Bildu ha facilitado a la formación abertzale hacerse con la presidencia de la Federación Navarra de Municipios y Concejos. No es poca cosa cuando este órgano de poder municipal tendrá, por ejemplo, un papel clave en el desarrollo del mapa local. Un objetivo prioritario para Bildu en su estrategia de implantación territorial. Xabier Alkuaz, alcalde de Tafalla, será el primer presidente abertzale de la FNMC en sus más de 40 años de historia. Sus votos superaron de largo a los obtenidos por Alejandro Toquero, el alcalde de Tudela. A los regionalistas la tarde sólo les deparó el premio de consolación de hacerse con las dos vicepresidencias al repartir sus votos entre el propio Toquero y María Lecumberri, alcaldesa de Barañáin. De nada sirvió el llamamiento público que el primer edil tudelano había realizado a los socialistas pidiendo su apoyo. El PSN, con la aquiescencia de María Chivite en Navarra y de Pedro Sánchez y sus pactos a nivel nacional, camina firme en su proceso de blanquear a Bildu. Qué lejos quedan los tiempos en los que los líderes socialistas negaban acuerdos de este tipo con los abertzales al argumentar que no estaban capacitados para ejercer determinados puestos de responsabilidad. “A Bildu le queda aún mucho recorrido ético”, declaraba la hoy presidenta de Navarra a principios de este verano. La contundencia de sus palabras choca de frente con la realidad de la cesión de una institución justo en el mismo día en que Bildu se negaba a condenar en el Ayuntamiento de Vitoria el ataque perpetrado contra la tumba de Fernando Buesa. Su panteón fue mancillado este viernes con pintadas y heces, al igual que un día antes lo fue el monolito que recuerda al socialista alavés asesinado por ETA en el año 2000. Esta misma semana su hija, Sara Buesa, reivindicaba en la Universidad de Navarra el papel de la memoria para sanar a la sociedad. Sin embargo, el entorno radical recobra fuerza sin que Bildu sea capaz de dar un golpe moral, frenarlo y ponerse del lado de las víctimas.