"Un PSOE proclive a relegar el consenso constitucional no puede tachar el acto del PP el día 24 como impropio del juego democrático"

Publicado el 14/09/2023 a las 05:00
La paulatina naturalización de la amnistía para los encausados del procés a la que ha procedido Pedro Sánchez para asegurar el voto del independentismo catalán a su posible investidura ha llevado al Partido Popular a convocar un acto público de contestación en Madrid el domingo 24, tras anunciar mociones contrarias a ese perdón general por ley en todas las instituciones. Escenificada de nuevo la polarización, su efecto inmediato es que los promotores de la amnistía se reafirman porque la otra mitad del arco parlamentario se muestra abiertamente en contra. Tratando de acallar la inquietud o la crítica interna entre los socialistas con el argumento de que quien se manifiesta discrepante hace el juego al PP y a Vox. Si el 23-J Sánchez hubiese obtenido mayoría absoluta sin precisar del respaldo de Junts, o no tuviera hoy posibilidad de continuar en La Moncloa, el PSOE habría seguido rechazando cualquier ley de amnistía, y el independentismo no la estaría reclamando con tanta insistencia y notoriedad. Los socialistas no habrían descubierto, de pronto, que Cataluña necesita medidas aún más extraordinarias que los indultos y la reforma del Código Penal de la anterior legislatura. Encaminándose hacia la amnistía no porque la precisen los catalanes sino porque la requiere Sánchez. A pesar de que con ella se legitimaría la unilateralidad secesionista. La convocatoria del día 24 tendrá lugar dos días antes de que Núñez Feijóo se someta a la investidura. Sea o no el propósito del PP, pasarán a formar parte de una misma secuencia, hasta sugerir que con su candidatura a la presidencia del Gobierno se reivindica ante todo como líder de la oposición. No es fácil predecir las consecuencias de esta sucesión de acontecimientos. Incluida la eventualidad de una repetición electoral, porque Junts decida finalmente por ir por libre o porque Sánchez confía en ganar en unos próximos comicios. Pero el PSOE no puede presentar el acto de los populares como impropio del juego democrático cuando está predispuesto a dejar atrás el consenso constitucional.