Cartas de los lectores
Tengo un hijo adolescente, ¡qué miedo!


Publicado el 11/09/2023 a las 06:00
¿Quién dijo miedo? Empieza el colegio, el curso escolar, los deberes, los horarios, la rutina, la vida de verdad, la de siempre, la que nos hace madurar y vivir. Y me toca este año consecutivo un hijo adolescente. Acaba de cumplir catorce años, y el otro día ya noté que no era mi niño educado, sensato, prudente… Pues espetó: “¡Soy el puto amo!” y, ahí me dije: ¡Este viene fino! Y sentí miedo. Normal, querida mamá, queridos padres, es un hijo vivo que evoluciona según su proceso evolutivo que llamamos adolescencia. Pero no es una enfermedad. La adolescencia es un proceso, un tiempo de madurar, para ser adulto; sí, nadie dijo que fuera fácil, pero es necesario y hay que aceptarlo con esa tranquilidad y paz que nos da el hecho de convivir, de entender y de callar; oír, no de responder a todo, de razonar a todo, de desgañitarte para que no haga el tonto… ¡Esa es la chispa que tienen los adolescentes, tu hijo! Cuanto más tardes en aceptarlo, peor te irá; pero por favor, observa, oye y calla…
Los sermones, las chapas que les dais no sirven de nada. No te desgañites en razonar y razonar, que en tus tiempos no tenías lo que él tiene ahora… No lo escuchan, es un sermón perdido. Solamente sirve para que tú, madre/padre, te desahogues y creas que es eso lo que tienes que hacer. ¡Pues no! Sí, pero es bueno recordar para relativizar que estos hijos tuyos adolescentes, tienen mejores padres, más informados, más empáticos. Tienen profesores más preparados, más leídos; tienen una información de primera mano que pueden leer siempre que lo necesiten, y tienen consejeros a su disposición. Aunque los mejores de todos son sus amigos, su grupo, sus colegas, que no saben más que él, pero son sus modelos a seguir. Mímalos -a los colegas me refiero-, invítales a una pizza; sí, págasela, aunque no te guste una pizca ese muchacho, pero ves con quién va, de quién es hijo, qué colegio tiene… ¡No, no es el Hola de la adolescencia, es buena información que te cuesta en Dominos7 euros! La etapa de la adolescencia es maravillosa, sí, complicada, pero sigue siendo a pesar de los pesares, una etapa necesaria y extraordinaria. La maduración en la adolescencia es necesariamente el “abandono de los padres” para conquistar a los amigos y formar parte de un grupo social. Y esto, por supuesto, tiene unos riesgos, nadie lo duda, pero mucho menos de los que realmente imaginamos los padres y pensamos en negativo y muchas de las veces hasta con pánico, de ahí el título: ¡Tengo un hijo adolescente, qué miedo! La vida que evoluciona nos pide “tranquilidad y buenos alimentos”, nada de miedos. Pero entiendo que hay que ponerles límites, nos los piden ellos, no sufras, pero hazlo, pónselos…
Recuerda que el “no” también educa, y lo necesitan, no te olvides. No tengas miedo a imponer reglas y “noes”, da igual que gruñan, taqueen, que te digan que ya no te quieren… Es su lenguaje, es la forma de expresar su “no salirse con la suya”. Nada, ni caso. Hacer todo esto es ayudarles a madurar y a hacerse adultos, no tengas miedo, lo estás haciendo bien. Se me va acabando el cuadro y tengo que terminar: Por muy duro que sea para los padres los posibles peligros que les acechan, los adolescentes necesitan experimentar si quieren abandonar el nido y explorar el mundo. Es una forma de madurar que tiene el adolescente y no debe perder ese privilegio. ¡La única cosa más peligrosa que asumir riesgos en la adolescencia, es no hacerlo! (D.J. Siegel,2022). Termino con una frase del escritor Michael Hopf: “Los tiempos difíciles crean hombres fuertes, los hombres fuertes crean tiempos fáciles. Los tiempos fáciles crean hombres débiles, los hombres débiles crean tiempos difíciles”. Este y no otro es el miedo que tenemos que tener los padres con un hijo adolescente: dejarle que experimente con límites.
Emilio Garrido Landívar. Dr. Especialista en Psicología de la Salud