"Lo más disparatado es que la encuesta precocinada del chamán Tezanos haya sido la más acertada"

Actualizado el 30/07/2023 a las 12:40
En estas columnas he proclamado mi fe en los datos y en los hechos. Tanta proclama dominical para luego confundir las encuestas electorales y sus datos -esa ficción basada en respuestas medrosas-, con la realidad. Las empresas de demoscopia nos han servido la versión fílmica de Barbie y muchos columnistas nos hemos tragado el bote de almíbar sin sospechar que detrás de los colorines llegaba la realidad, es decir Terminator, el regreso. Habrá que hacer un acto de contrición y propósito de enmienda. Hasta que no se demuestre lo contrario, uno debería sopesar la capacidad predictiva de una encuesta como si se tratara de una carta astral. Lo más disparatado es que la encuesta precocinada del chamán Tezanos haya sido la más acertada; si hubiese cocinado sus datos con honradez, habría hecho pleno. Nos hemos tragado las predicciones con tanto afán que hemos llegado a confundir nuestros deseos con la realidad. Graham Green escribió la mejor novela de espías que uno haya leído, El factor humano; ese barro moldeable, emocional e imprevisible. ¿Qué ha pasado? Me lo explicó un saludado quien, el día de la votación, expresó su pesimismo en la creencia de que yo había votado tan bien como él: “Había muchos viejos, eh, pero muchos, eso es muy mala señal.” Repliqué que los viejos también teníamos derecho a votar. Su gesto de contrariedad fue suficiente para deducir qué pensaba: “Joder, otro fascista.” Y añadió: “Hombre, es que si no llega la caverna, la censura.” Repliqué que nunca votaría a Vox, pero que la caverna, lo que se dice caverna ultranacionalista, ya la vivimos de primera mano con Bildu. Y que de la censura ya se ha ocupado el Gobierno troceando los libros de texto con la Ley de Memoria Democrática y el pensamiento woke por el flanco de la corrección política. Me miró a punto de implosionar. Me estaba dando la clave para que Frankenstein resucite, gracias a la idea de una España bajo palio, el regreso del NO-DO a los cines y los nazis de las películas de Indiana Jones.