"El bloqueo"
"La consecuencia es que estamos en presencia de un año perdido para los asuntos importantes, con dos elecciones seguidas y quizás tres"

Publicado el 26/07/2023 a las 06:00
Noche electoral de infarto, con victoria amarga para el Partido Popular y derrota dulce para el PSOE. El mago de la Moncloa ha sorteado lo que parecía una derrota segura, y el candidato del PP descuidó quizás la estrategia de pactos autonómicos y la última semana de campaña. Los medios de comunicación prestaron demasiada atención a los tracking o rastreos electorales diarios y descuidaron el núcleo de la campaña.
La lección de estas elecciones, como lo fueron las de Felipe González en 1993 (con los Casos Roldan, Rubio en el Banco de España, etc), es que nunca debes dar nada por ganado (Feijóo) y en el caso de Sánchez nada por perdido.
La lectura institucional de estos resultados, más allá de los legítimos intereses partidistas, es que pierde la España constitucional y gana la España del melting pot, que no sabe uno a que nos conduce. Qué será de nuestro estado constitucional dentro de un quinquenio o de diez años parece importar poco al electorado. El carpe diem es lo que impera. La España periférica, con pocos intereses en la cohesión nacional, sino en mirarse a su ombligo identitario, sale reforzada en virtud de un sistema electoral que ya no es eficaz como en el periodo de 1977-2011 con causa también de los errores de los partidos nacionales, en fase ahora de relativa recuperación. Es urgente su revisión, aunque no se llevará a cabo.
Los resultados arrojan una situación de bloqueo de gobierno aparente, pues seguramente Sánchez intentará la investidura con los votos propios (122) + Sumar (31)+Bildu (6)+ERC (7)+ PNV (5)= 171 y con la incógnita de Junts (Puigdemot), pero cuya indisimulada negativa puede ser vencida con un buen indulto para el prófugo, y quizás su rehabilitación política (con lo que Pedro Sánchez consolidaría la posición ganadora del PSC) y algún que otro mejunje de los que los antiguos convergente saben bastante.
Si Feijóo, como parece y debiera (El caso fallido de Rajoy no debería incomodarle ni condicionarle), intenta la investidura contaría con 136+33 de VOX +1 (CC)+ 1 UPN=171. La incógnita de un apoyo del PNV (5), en hora bajas tras una trayectoria poco brillante en el Congreso, al menos mediático (D. Aitor y su tractor) y el cansancio de tantos años de caballo ganador con Bildu pisándole los talones y superándole en algún caso, parece haber quedado despejada después de la negativa traslada por Andoni Ortuzar en su conversación del lunes con Feijóo. Era difícil imaginar una investidura sumando al PNV, pero no imposible. Como decía Fraga, la política hace extraños compañeros de cama. Y en el mercado persa de la política cabe todo, al menos para algunos. No cito a Junts porque es impensable que el Partido Popular pueda negociar el indulto de Puigdemont.
La consecuencia es que estamos en presencia de un año perdido para los asuntos importantes, con dos elecciones seguidas y quizás tres, si falla la investidura de los citados y por tanto dar inicio el computo de los dos meses para nuevas elecciones (art. 99.5 C). Importante será, por tanto, la elección de la presidencia del Congreso, que maneja los tiempos de la investidura. Y de nuevo, la figura del jefe del Estado, a quien corresponde proponer al candidato con el refrendo del Presidente del Congreso.
Manuel Pulido Quecedo. Abogado. Doctor en Derecho